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Colaboraciones - David Rodrigo

¿Por qué no siento el Ser?

Por David Rodrigo (Acharya Jijñasu)
Prachtspiere

Sí sientes el Ser,
porque el Ser es ser
y tú eres,
bien lo sabes,
directamente,
porque sientes,
y Ser es sentir.
Tu pregunta es: ¿Por qué no siento el Ser sin problemas, ilimitado, y sin embargo sí siento el ser con problemas, limitado?
Esto es así porque no entiendes Maya.

Maya es la magia. Es decir, lo inexplicable. Y que sea inexplicable no significa que no se pueda conocer correctamente. Conocerla correctamente es precisamente entender:

  • - que es inexplicable
  • - su composición
  • - su función: cómo opera y sus consecuencias; y
  • - que hay algo más grande que Ella y que se conoce directamente, porque es tu propio Ser.
    Más grande -- Maya depende de tu Ser. Tu Ser no depende de nada.

¿Qué es Maya?

Maya es el poder (śhakti en sánscrito) de la magia. Magia es ver (percibir) algo que no es como es percibido.
Lo que es, es. Es decir, existe.
¿De dónde viene la primera Existencia?
De sí misma. De la Existencia misma.

Eso es el Ser, que existe y que conoce por sí mismo. Ser es existir. Existir es Existencia misma. Y Ser es saber. La Existencia es consciente, no es inerte o insensible.
Saber ser de modo diferente a lo que realmente eres se debe a no entender Maya, el poder mágico que ahora te hace verte como diferente a lo que eres.

Eres Existencia misma y tu naturaleza es conocer (eres sensible). La Existencia misma es la primera Existencia, la que es sin inicio, sin haber sido creada, por tanto, independiente.
Empezar a ser (ser creado, nacer) es la primera modificación vital. Lo que existe sin principio también existe sin modificación: crecer, hacer, lograr, perder, limpiar, ensuciar, degenerar, morir.

Eres Existencia Una sin modificación, sin límites de ningún tipo (tiempo, espacio, objetos ―universos, seres, cosas―). Si no conoces directamente (claramente, sin confusión ni error) tu propio Ser sin límites es sólo porque no entiendes Maya. Por ello, uno no se entiende a si mismo ni entiende por tanto nada.

Maya está compuesta por tres cualidades (guṇas en sánscrito):

  • Sattva
    • - luz, es decir, lo que brilla: es visto e ilumina cosas, como una lámpara;
    • - claridad (conocimiento correcto de cosas);
    • - felicidad, paz, amor condicionados
  • Rajas
    • - acción, deseo
    • - agitación
    • - dolor
  • Tamas
    • - estabilidad, estancamiento
    • - apatía, inercia
    • - confusión, oscuridad

Maya tiene dos estados: no manifestado y manifestado. El primero es el estado causal del segundo. Es como la semilla de un árbol cuyo fruto está latente. El estado manifestado de Maya es lo que llamamos creación. Tu ignorancia es creértelo. Creerte literalmente el truco de magia que presenciamos: ver (experimentar) la Existencia Una y sin modificación como múltiples seres y cosas en constante acción y modificación. Sentirte limitado cuando eres ilimitado.

Y esta idea de Brahman no es otra simple imaginación, sino que basándote en la observación atenta y repetida del truco de magia descubres en qué consiste el truco y conoces por tanto la verdad. El truco de magia consiste en percibir seres y cosas diferentes en acción y cambio. Lo material:

  • - está hecho de la combinación de los cinco elementos: éter, aire, fuego, agua y tierra; y
  • - sus cualidades son: lo que tiene sonido, tacto, forma visual, gusto y olor.

Eso es percibido por la mente individual y sus sentidos generando impresiones mentales. Éstas se mezclan con las impresiones previas almacenadas en la memoria de la mente, junto con las ideas básicas del ego:

  • - "Yo estoy percibiendo (sintiendo) esto".
  • - "Yo soy esto" (individuo, etc.) Por tanto, "esto me da placer, dolor o confusión (sattva, rajas, tamas)".
  • - "Esto es mío".
  • - Determinación, voluntad: "Esto debe ser así. Yo quiero esto."

A partir de esas percepciones, sentimientos e ideas actuamos. Las acciones nos producen experiencias de placer, dolor y/o confusión y las experiencias nos crean sentimientos, que se nos quedan grabados como impresiones mentales. Éstas son estimuladas de nuevo al percibir objetos de modo que condicionan la interpretación de los mismos y la interacción. La acción de nuevo conduce a experiencias, sentimientos, impresiones mentales y acciones en un círculo constante del cuerpo sutil individual que no cesa con la muerte del cuerpo físico en el que temporalmente se encuentra. El cuerpo sutil transmigra entrando y saliendo sucesivamente en distintos cuerpos en este círculo de percepciones, ideas, acciones, experiencias y sentimientos.

Y todo ello es la manifestación de Maya. Y la existencia de todo ello es Brahman, la Existencia misma. Y Brahman es conocido porque su naturaleza es conocer, por lo que Brahman es quien ve Maya entera: manifestada y no manifestada. Si Brahman no iluminara a Maya, ésta no brillaría, no sería percibida ni existiría, porque la Existencia y la Luz de Maya (atributos "guṇas") es sólo Brahman. Cuando la ilumina tanto que se identifica con algún detalle particular de Ella sin conocerla entera es como si Brahman se volviera limitado y entonces naturalmente desea. Cuando lo que desea es conocer toda Maya, la Verdad, y se aplica a ello correctamente, conoce la naturaleza de Maya (no manifestada y manifestada) y se reconoce otro: quien la ve, sin modificación.

Tú eres Brahman. Por tanto, tú estás viendo Maya. Entiéndela entera:

  • - Maya manifestada es tu estado de experiencia y conocimiento de vigilia y de sueño.
  • - Maya no manifestada es tu estado de experiencia y conocimiento de sueño profundo (sin sueños), cuando no hay nada manifestado, cuando todo es vacío.

Tú eres quien conoce todo ello siempre y eres siempre igual, en los tres estados de experiencia cotidiana. Tu naturaleza es puro conocer, sentir, ser. Eres paz y satisfacción incondicionada, ilimitada. Ahora, ¿qué tenemos que hacer para conocer Maya completamente, no parcialmente como ahora, y así conocernos completamente a nosotros mismos, el Ser Uno, quien ve siempre presente e igual? Lo que en la tradición del Advaita Vedānta se denomina:

  • Shravana: escuchar con un maestro/a competente el conocimiento completo ―por tanto, correcto― de Maya y de Brahman, para distinguirlos (viveka). Las Escrituras como las Upaniṣhads, Bhagavad Guītā, Yoga Sūtras, Brahma Sūtras, etc. no tienen otro propósito.
  • Manana: indagar sobre lo que escuchas, preguntar, debatir, etc. con tu maestro/a y otros compañeros/as hasta estar seguros de que se ha entendido bien.
  • Nididhyasana: establecerse en ese conocimiento de Maya y Brahman mediante nuestra concentración.

Así hasta quemar las impresiones mentales de error y confusión acumuladas y lograr la realización natural, espontánea, del propio Ser (Brahman-sākṣhātkāra). Esto se consigue con la práctica de (sādhana catuṣhṭaya):

  • Viveka: Distiguir entre Brahman (Existencia, quien ve, siempre presente e igual) y Maya (sattva: placer, luz; rajas: dolor, acción; tamas: estancamiento, oscuridad; manifestada y no manifestada).
  • Vairagya: ir abandonando el deseo de experiencias efímeras.
  • Mumukshutva: tener por uno mismo el deseo apasionado de conocer la Verdad, lo permanente y omnipresente.
  • Las seis virtudes (ṣhaṭka-sampatti) a cultivar:
    • - śhama ― auto-control de la mente.
    • - dama ― auto-control de los sentidos y los órganos de acción. ¿Con qué alimento mi alma (mente-corazón-cuerpo) y para qué?
    • - uparati ― mantener la paz interior (ecuanimidad) tanto frente al dolor como frente al placer y sus medios.
    • - titikṣhā ― determinación (claridad en el propio objetivo y en el método), firmeza, fortaleza, paciencia.
    • - śhraddhā ― convicción, amor, entrega, confianza respecto a uno mismo y al método.
    • - samādhāna ― concentración. Recordad la enseñanza (distinción Brahman y Maya). Auto-concentración en quien ve, pura Consciencia; reconciliación (re-encuentro) de Maya y Brahman.

Y adorar a Maya (causa y naturaleza de lo creado, en la forma de Luz que a ti te atrae) para que te dé cosas buenas (medios de conocimiento, fortaleza, capacidad, claridad, paz interior) y sepas aprovecharlas para lograr conocerla entera y, por tanto, conocerte en plenitud, conocer el Ser Uno ―permanente, sin modificación y, por tanto, sin límites―, quien conoce (siente) siempre.

© David Rodrigo, 1 de octubre de 2016
Maestro tradicional de Advaita Vedanta