Ruta de Sección: Inicio > Charlas > La historia de Nirmala

Artículos - Nirmala

La historia de Nirmala

por Nirmala
Nirmala

Lo importante es recordar que esto es solamente una historia y que nada de lo que diga ahora es necesario o relevante para saber quién eres en realidad. Existen algunas excepciones, pero las señalaré en su momento.

Unos dos años atrás, estaba ocupado asistiendo a la escuela de medicina naturopática y felizmente casado, eso pensaba. Entonces, de la nada, por lo menos desde mi perspectiva, mi esposa me dijo que me dejaba por otro hombre. La intensidad de los sentimientos que surgieron fue asombrosa. Era consciente de sentir emociones iguales y opuestas: intensos sentimientos tanto de dolor por la pérdida, como de alivio por ser liberado de la lucha de intentar hacer funcionar la relación. En medio del miedo abrumador y paralizante, sentía un intenso entusiasmo por las nuevas posibilidades creadas por el espacio que se había abierto en mi vida..

Después de una reflexión, me di cuenta de que esto siempre ha sido así, que en cada experiencia de mi vida siempre he tenido sentimientos afines y contrarios. Esa es la naturaleza de los sentimientos ― están siempre presentes en pares de opuestos. Por ejemplo, con la escuela de medicina naturopática, estaba al mismo tiempo disfrutando y resistiéndome cada minuto. El problema era que estos sentimientos opuestos eran más intensos días y semanas después de que mi esposa me dejó. Sentía como si no pudiese contener tanto miedo y tanto entusiasmo, tanta tristeza y tanto alivio. Sentía que estaba siendo despedazado o estirado, y no podía contener tantas emociones dispares.

Luego, por suerte o por gracia, escuche de algo conocido como El Método Sedona, el cual es una técnica para liberar emociones o, de modo alternativo, simplemente permitirles permanecer allí sin necesidad de liberarlas. Está basado en la idea de que no hay necesidad de reprimir las emociones, ni de expresarlas ― sólo dejarlas ser, o dejarlas ir. Lo consideró tan obviamente apropiado para mí que tenía que comprobarlo. Llame a Hale Dwoskin del Instituto Sedona y le pedí las cintas que enseñan el método. Tuve un fin de semana libre, me senté y escuche las cintas.

El Método Sedona comienza con ir soltando todas las emociones incomodas. Luego quedan reveladas las emociones mas positivas, de las cuales también sugiere desprenderse. Un día estaba practicando esta técnica, y hubo un momento en que la seguí hasta el final ― dejé ir todo, las emociones dolorosas, la paz, la felicidad y la alegría. Lo solté todo, y hubo un increíble silencio que nunca había sentido antes. Sucedió cuando salí a caminar, y de repente estuve tan presente a todo en el momento ― los arboles, la vereda y el cielo. Estaba tan conmovido por esta experiencia de silencio que de inmediato di la vuelta, me fui a casa y llame a Hale, y le pregunte si podía asistir a un entrenamiento avanzado, aun siendo principiante. El dijo: "Claro, ven". Me inscribí pensando que aprendería mas de esta técnica maravillosa, la cual consideré una forma profunda de aliviar el estrés.

Pamela Wilson
Pamela Wilson

Lo que no sabía era que el Método Sedona había sido desarrollado por un hombre llamado Lester Levinson como una herramienta para despertar a nuestra verdadera naturaleza como Libertad ilimitada, y había una comunidad entera de personas que habían pasado diez, quince o hasta veinte años utilizando este método en busca del despertar, o la libertad espiritual. Finalmente, una de ellos (no Lester, quien había muerto algunos años antes) lo había "conseguido". Su nombre era Pamela, y ella era co-instructora del curso avanzado del Método Sedona. Cuando llegue al curso, encontré un salón lleno de unas cuarenta y tantas personas, todos buscando despertar. Al principio fui resistente, pero debo admitir que había algo en Pamela que era indudablemente atractivo. Tenía una presencia de felicidad pura, una real sensación de Libertad.

Resulta que Pamela había hecho los arreglos para que una maestra espiritual llamada Neelam viniera a la ciudad para impartir satsang. Para entonces, yo ni siquiera sabía lo que significa "satsang". Cada día, practicábamos el Método Sedona, y cada noche íbamos al satsang con Neelam. Esta innegable sensación de Libertad que percibí en Pamela estaba incluso más presente en Neelam. Aunque mi mente no podía entenderlo, no podía dejarlo pasar ni olvidarlo. Miré alrededor de la habitación a todos los demás que habían venido, los vi realmente sufriendo por el deseo de despertar. Era casi palpable; lo deseaban intensamente. Sin embargo, me encontré un tanto vacilante. Quería ser como Pamela y Neelam, pero desde luego no quería ser como todos los demás. Se sentía más seguro pretender que no lo deseaba.

En una de las clases, Hale presentó un diagrama de los deseos, y el último deseo era el más fundamental, el deseo de Libertad. Él se refería al deseo de Libertad como el deseo que elimina todos los demás deseos, del cual también paradójicamente debes desprenderte. Esa noche, solo en mi cuarto, tuve esta gran idea ― ¿por qué no tomar un atajo y solamente desprenderse del deseo de Libertad? Pensé: "Comenzaré por el final, por el último paso. Voy a deshacerme del deseo de Libertad y entonces seré Libre". Pero una duda inquietante apareció: "¿Y si me me estoy engañando a mí mismo? Este atajo podría ser como una trampa. Será mejor que pregunte a Hale sobre ello mañana."

Entonces me acordé de que Hale rara vez responde a preguntas; sólo hace el Método Sedona hasta que surgen las respuestas desde el interior. Así que concluí que ya sabía la respuesta, sólo debo estar en silencio y preguntarme a mí mismo, "¿Puedo tomar este atajo para a ser libre?" La respuesta que llegó fue: "No depende de ti. No hay nada que puedas hacer para ser libre". En ese momento supe, sin la menor duda, que esto era cierto ― no había absolutamente nada que "yo" pudiera hacer al respecto. Simplemente no dependía de mí.

El hecho de que yo no podía hacer nada al respecto fue una realización totalmente devastadora, ya que, en ese mismo momento, también me di cuenta de que deseaba la Libertad más que nunca la había deseado en mi vida. Y me puse a llorar ― no sólo sollozos, sino que estuve gimiendo durante horas porque me di cuenta de que no había absolutamente nada que pudiera hacer sobre esta cosa que yo deseaba más que a la vida misma. Y, sin embargo, después de estar en presencia de Pamela y Neelam, simplemente no lo podía olvidar. Tuve esa sensación de un bisturí avanzando por mi pecho, como si hubiese sido desgarrado. Este es uno de esos elementos importantes en la historia. Podría terminar aquí la historia, porque una vez que yo había admitido que quería esta Libertad, más que nada, a pesar de saber que no había absolutamente nada que pudiera hacer al respecto, no había vuelta atrás a mi antigua vida.

Neelam
Neelam

Unas semanas más tarde estaba en un retiro de satsang con Neelam, y en algún momento ella se movilizó al centro de mi corazón. De repente supe, que fuese lo que fuese requerido, estaría con Neelam. Era una experta en eludir por completo mi mente. Yo formularía estas bonitas preguntas, y ella dulcemente las reventaría como un globo. No había manera de rodearla, llegar a ella, o más allá de ella con mi mente.

Entonces, cedí mi parte de nuestra casa a mi esposa y dejé los estudios de medicina. Por cierto, estas son las partes irrelevantes. No es necesario que te deje tu pareja. No tienes que desprenderte de tu casa, dejar los estudios, renunciar al trabajo ― lo que sea. Pero hice todo eso para seguir Neelam por toda Europa y luego la India. Nunca he tenido un gran deseo de ir a la India, con toda su pobreza, enfermedades y otros retos. E incluso tenía aún menos ganas de ir, ahora que iba. El ir a la India no tenía nada que ver con el deseo de ir a la India, sólo que es allí donde iría Neelam.

El siguiente punto relevante de esta historia se produjo durante un satsang in Inglaterra, camino a la India. No recuerdo exactamente lo que dijo Neelam, pero de la misma forma que sabía que no podría hacer nada para obtener la Libertad, así mismo sabia que nada tenía que corregir en mí antes de ser Libre. Realmente no había nada que tuviese que cambiar o mejorar. Intentar mejorarme a mí mismo y perfeccionarme, había sido una tarea continua y un gran peso porque era obvio que no había esperanza. Había participado en un sin fin de talleres, entrenamientos, y técnicas de crecimiento ― incluso el Método Sedona. Todos eran intentos de mejorar. Finalmente, por lo que dijo Neelam, entendí que nada de eso era necesario. No solo era inútil intentar ser Libre, sino que ahora reconozco que afortunadamente tampoco había nada que tuviese que hacer para ser Libre.

Desde ese punto, solo me sentí más y más feliz. Incluso el despertar y la Libertad ya no importaban. Estaba perfectamente feliz con las cosas como eran. Por ejemplo, manejaba el equipo de sonido para Neelam, y un día, quince minutes luego de iniciado el satsang, el equipo completo dejo de funcionar. Estaba presionando botones y simplemente no funcionaba. Mientras tanto, sólo me sentía más y más feliz ― "¡Esto es maravilloso, el sistema no funciona!" Sólo que ya no me importaba más ― ni siquiera toda esta noción de despertar o Libertad. Estaba dispuesto a pasar el resto de mi vida practicando satsang con Neelam, manejando el equipo de sonido. Esto era desprenderme incluso del deseo de Libertad del cual había hablado Hale.

Eventualmente, fuimos a la India y terminamos en Rishikesh en un áshram llamado Phool Chatti en la jungla a orillas del río Ganges. Ahí pasamos nuestros días en satsang con Neelam y las noches cantando canciones devocionales. Cuando no estaba en satsang, me sentaba junto al río, especialmente por la noche después de que todos se iban a dormir. Me sentaba a unos tres metros de la orilla del Ganges, cerca de unos rápidos. El río era una presencia increíble de aguas blancas rápidas rugientes.

Una noche mientras estaba sentado bajo la luna llena, reconocí que la roca sobre la cual me apoyaba era yo mismo - "Oh sí, esto soy yo; esta roca esta dentro de mí". Una vez que reconocí esto de la piedra, me di cuenta que lo mismo era cierto de todas las piedras en el gran campo de rocas a lo largo de la orilla del río. Entonces, como era tan obvio que las rocas eran "yo", el río obviamente también era "yo", no sólo esta porción del río, sino todo el Ganges desde un extremo de la India a otro. Muy rápidamente, me percaté de que no sólo el río, sino todo el continente era "yo". Para mí era obvio que todo estaba dentro de "mi" ― y luego era el mundo entero, y todo el sistema solar, las galaxias y el universo. Esto continuó hasta que mi mente no pudo mantener el ritmo. Ya no había mayor posibilidad para que mi mente contuviese todo este espacio interminable, y sin embargo todo era "yo" del mismo modo que mis extremidades eran "yo".

Entonces hubo un momento maravilloso en el cual "yo" incluía no sólo la infinidad en términos de espacio, sino que "reventó" para incluir todo el tiempo. Era obvio que yo era lo que siempre había sido, e incluía todo el pasado y todo el futuro. Luego me eché a reír y reír y a rodar por la gravilla porque de repente era tan tonto el haber imaginado que sufría. Siempre había sido tan libre, que incluso tenia la libertad de tener esta ilusión de no estar libre. Así de completa es la libertad. Por eso reía y reía.

A veces me refiero a esta experiencia como un no-despertar porque lo que me di cuenta en ese momento es que todo lo que hay y siempre ha habido es Despertar. No hay necesidad de despertar del Despertar en sí. La vida es sólo un juego de esto que siempre ha estado del todo despierto.

Me gustaría enfatizar de nuevo que los detalles específicos de esta experiencia no son importantes. Este Despertar/Consciencia ni siquiera crea dos copos de nieve iguales, por tanto es razonable pensar que no tendría en dos ocasiones la misma experiencia de despertar. Lo importante es la transformación de la perspectiva que permite la experiencia. El cambio de perspectiva hacia saber que ya eres libre, no depende de una experiencia en particular.

Desde ese día, he tenido el deseo simple de compartir la perspectiva de la Libertad. Comencé a hacerlo en conversaciones informales con amigos y luego a través del satsang cuando era invitado a compartir.

(Adaptado de una charla impartida en Boulder, Colorado, el 19 de enero de 1999)
Fuente: Nirmala. Endless Satsang