Extractos - Rebekah Maroon

Esto es Dios
Una expresión de la no-separación
Extractos del libro por Rebekah MaroonYa es esto
No hay ningún final feliz. Lo único que hay siempre es esto. La persona nunca consigue lo que desea. Puede que consiga los objetos que piensa que quiere, pero nunca consigue la satisfacción última que desea, nunca se libera.
Rebekah era realmente ambiciosa y estaba totalmente decidida a desentrañar todo esto de la no-dualidad. Estaba decidida a llegar a aquello porque sentía un gran dolor. Nunca llegó. Oh, sí, aparentemente llegó a tener un entendimiento conceptual de la no-dualidad, pero eso nunca trajo la satisfacción buscada, nunca aportó esa libertad; el entendimiento no era más que otro objeto.
La persona no puede llegar a la liberación porque la persona aparece en la liberación, la persona es liberación, pero no para la persona. Para la persona la liberación es un destino, un objeto. Es algo que no tiene y que desea ver, tener, conocer y usar.
La liberación es esto. Todo y Nada. ¿Cómo sería posible tener Todo y Nada? Y, ¿quién lo tendría?
Esto no se puede conocer
¡La persona está convencida de que todo esto va de ella misma!
Está convencida de que tiene algo que ver con aquello a lo que se señala. La persona cree que este mensaje se le está diciendo a ella, que ella es quien lo escucha y que puede jugar con ello, aprenderlo, y convertirse en ello.
En su mundo, es una cosa separada de la vida. Es el sujeto, y por lo tanto ha de tratar de ella; la vida trata de ella. Siente como si estuviese en un trono independiente gobernando su reino.
Se frustra y se asusta porque no tiene ningún control real sobre lo que ocurre o aparece en este reino. Proclama su independencia y su libre albedrío, y sin embargo sabe que en realidad no tiene ningún poder para determinar nada. Aparecen cada vez más y más evidencias de que no tiene control sobre lo que pasa; siguen ocurriendo cosas nefastas que nunca deseó ni planeó. Y, en última instancia, el cuerpo va a morir, independientemente de lo mucho que intente ignorarlo.
Pero, hay «algo más», algo que no es una cosa. Algo que envuelve y rodea a esa sensación de ser una persona. La persona aparece en ello y es ello.
Por lo tanto, la persona es un objeto aparente que aparece en esto, no el sujeto que cree ser.
Es un objeto aparente, una apariencia que se transforma, una ola. El objeto aparente está limitado a sí mismo, lo cual significa que no puede salir de sí mismo. No puede existir más allá de ser un objeto aparente, ¡no puede ser el sujeto y el objeto a la vez!
A lo que se señala aquí es al infinito. Está más allá de esa sensación de ser una persona limitada y no es una cosa, por lo que no puede ser identificado o conocido. Tan solo los objetos son identificables; únicamente la planta, o la silla, o el conocer o la consciencia, etc. son identificables.
¡Cualquier cosa que sea identificable no es la fuente!
Esto no puede ser conocido... Su conocimiento sería tan solo una apariencia más.
La Nada no puede encapsularse en ningún objeto conocido.
¡Es imposible!
No hay no-dualidad
El tema de la no-dualidad es simplemente eso: un tema, una historia, un concepto. No hay ninguna no-dualidad real, sino tan solo esto.
Cuando hablamos de cosas como, por ejemplo, los medios de transporte, el tema señala y habla de objetos reales, de cosas reales como coches, trenes, etc. De manera que el cerebro tiene algo con lo que poder relacionarlo y a lo que puede referirse.
Sin embargo, cuando se trata el tema de la no-dualidad no se está apuntando a objetos o a cosas, sino que se está señalando a la Nada, a Ninguna-cosa, que no puede ser encontrada. Nada puede relacionarse o referirse a eso; el cerebro se vuelve loco intentado comprenderlo, intentando conceptualizarlo y convertirlo en una cosa.
En última instancia a donde señala el tema, el concepto de la no-dualidad es a su propia irrealidad como concepto. Apunta a esto; de modo que el tema en sí mismo, la no-dualidad, no existe. Solo esto existe.
Este tema se incluye a sí mismo como concepto;
es su propia bomba.
Al final se autodestruye a sí mismo…
al aparente maestro…
y al aparente discípulo.
Lo que queda... es esto.
Esto nunca deja de ser
No hay escapatoria de esto.
No hay escapatoria de lo que está sucediendo,
ni nadie que pueda escapar.
Esto es libertad.
Esto es todo lo que hay... lo que está ocurriendo.
Nunca puede dejar de ser esto.
😀
¡Es para reírse!