Artículos - Wayne Liquorman
¿Qué es la iluminación?
Conversaciones con Wayne Liquorman
Actualmente, y debido a una serie de circunstancias que yo no propicié, me hallo embarcado en el papel de maestro espiritual. Por esta razón, a lo largo de los últimos diez años he sido invitado por personas interesadas en advaita, repartidas por todo el mundo, para hablar sobre aquello sobre lo que no es posible hablar. Sé que es un trabajo peculiar, pero supongo que no es mucho más raro que ser el responsable de limpiar los excrementos de paloma de las estatuas del parque, o que dedicarse a escribir el Lotus Sutra en un grano de arroz.
En mis charlas, una de las cuestiones que se plantea con más frecuencia es la de la Iluminación. Las preguntas, en sí mismas, son muy reveladoras. Es obvio que la Iluminación es un tema que genera mucha confusión y alimenta un gran número de fantasías. Quien continúe leyendo este libro encontrará numerosos ejemplos del tipo de cosas que la gente pregunta sobre la Iluminación. Mis respuestas, aunque diversas, son siempre parecidas y apuntan hacia un indicador en particular: la Iluminación es la ausencia de algo, no la presencia de algo.
La siguiente pregunta es, lógicamente: "¿Qué es ese algo que falta?". Aquí es donde pasamos del reino del conocimiento relativo y de la ciencia, donde tendemos a sentirnos bastante cómodos, al reino indefinido de lo místico, donde solemos encontrarnos bastante incómodos. El reino de lo místico es un sitio muy poco acogedor como para entretenerse en él y la mayoría de la gente no suele aventurarse a entrar en sus dominios. Le he dado un nombre a ese "algo" que está ausente en la Iluminación (y que, quizás, lleguéis a descubrir que, en realidad, es Nada): el Falso Sentimiento de Autoría Personal (FSAP). El Falso Sentimiento de Autoría Personal es una expresión bastante larga así que, para no repetirla constantemente, a partir de ahora me referiré a ella con su abreviatura: FSAP. A lo largo de los años he utilizado otros términos y expresiones —el Yo, el Ego, la Mente Pensante, sólo por nombrar unos cuantos— pero todos portaban en su interior las semillas de la confusión y de la tergiversación. Por tanto, creo que, al menos de momento, nos quedaremos con ese nombre, Falso Sentimiento de Autoría Personal (FSAP), para señalar eso que está ausente en una persona de la que decimos que está "iluminada".
( Extracto del Prólogo de "La iluminación no es lo que crees" )¿Qué es la Iluminación?
Wayne, ¿a qué te refieres cuando hablas de Iluminación?
Cuando hablo de Iluminación me refiero a algo muy específico y muy sencillo. En los seres humanos, aproximadamente a los dos años y medio de edad, se produce un gran cambio en el que se pasa de ser una criatura espontánea que fluye libremente a ser un individuo que piensa que todo gira a su alrededor: alrededor de "mí" y de lo "mío" y de cómo conseguir lo que "yo" quiero y lo que "yo" creo que necesito. Ése es el momento preciso en el que aparece el Falso Sentimiento de Autoría Personal (FSAP) y es algo que le ocurre a la enorme mayoría de los seres humanos. Se trata del falso sentimiento de que "yo" —de que este organismo cuerpo-mente— soy la fuente que provoca que las cosas sucedan.
Este FSAP es el causante del sufrimiento, porque implica la percepción de que "yo" soy el que tiene el control de las cosas. Sin embargo, en contra de esa percepción, la realidad evidencia constantemente que "yo" no tengo el control y esa discrepancia es la causa de que se cree una enorme tensión.
Posteriormente, en algunas personas y por diversas razones, el FSAP desaparece de modo permanente, podríamos decir que muere: a este suceso lo llamamos Iluminación y es algo que ha desconcertado a la gente a lo largo de milenios. Básicamente, es un suceso que tiene lugar en las vidas de algunos organismos humanos.
El motivo de que tantas personas se muestren interesadas en este suceso es que, después de experimentar la Iluminación, el organismo humano deja de sufrir. En ese organismo, se da una Aceptación Total porque ha "comprendido" que Lo-Que-Es es. Por tanto, ese "yo" que pretendía estar involucrado en Lo-Que-Es y lo reclamaba como "mío" desaparece.
Pero, aun así, te enfadas y te pones triste... ¿eso no te hace sufrir?
¡Claro que sí! Pero es que la ira y la tristeza son funciones del aparato humano, que ha sido diseñado para experimentar una enorme diversidad de emociones y reacciones. La experiencia del dolor, en sí misma, no provoca sufrimiento. La causa del sufrimiento es la implicación del FSAP en la experiencia dolorosa. Cuando el "yo" separado (FSAP) se involucra en el dolor del momento actual, proyecta ese dolor hacia el pasado y el futuro ocasionando un gran sufrimiento.
¿Cómo sucede la Iluminación? ¿Cómo se regresa a ese estado? ¿Simplemente sucede?
Simplemente sucede, y sucede como parte del funcionamiento del universo. El indicador de esta Enseñanza Viva es que todo sucede de ese modo; todo sucede como parte del funcionamiento de la Totalidad.
Te he oído decir que "la carne no es iluminada". ¿Qué significa esa frase?
Significa que la Iluminación trasciende el organismo cuerpo-mente, no se limita al organismo físico. El organismo físico nació y morirá, todos lo hacen. Nadie sale vivo de esto. Pero la Iluminación no es un estado transitorio que aparece y desaparece: es eterna y trasciende la forma física. Por eso, los sabios suelen decir, a modo de indicador, "yo" —hablando desde la perspectiva de la trascendencia— "nunca nací, por lo tanto nunca moriré", "yo no soy este cuerpo, no estoy limitado por esta forma".
Y tú has podido vislumbrar todo eso...
¿Quién? ¿Te das cuenta?, ahora le estás hablando otra vez al cuerpo.
Puesto que estás en tu cuerpo.
No, no, yo no estoy en mi cuerpo. Ahí radica la cuestión. Cuando hablo desde el punto de vista de la trascendencia, no estoy en el cuerpo, sino que hablo a través del cuerpo. El cuerpo es un fenómeno temporal. Yo soy eterno.
Entonces, en este momento de tu vida en realidad tienes las dos cosas.
¿Quién "tiene" las dos cosas? Continúas postulando un "yo" que está iluminado pero que funciona como el cuerpo. Lo que digo es que ese "yo" no existe. Sólo hay un cuerpo que funciona y el "Yo" que opera a través de él.
Entonces, ¿el "yo" es diferente del "Yo"?
El "yo" es diferente del "Yo". El "yo" pretende en vano ser el "Yo": es el "yo" el que reclama ser la Fuente.
[...]
Tras la Iluminación, ¿se considera al cuerpo como algo que sigue estando ahí pero con lo que ya no te sientes identificado?
"Identificación" es un término tramposo. Es necesaria una identificación primaria para poder funcionar en este mundo. Si no supieras que ése es tu cuerpo, no serías capaz de levantar el vaso para llevártelo a la boca y podrías derramar el agua sobre el ordenador, pues no conocerías la diferencia entre el ordenador y tú. Esa identificación primaria, funcional, es una característica esencial y común a todos los seres humanos.
Pero existe una identificación secundaria, que yo denomino "autoría personal", que es la falsa pretensión de que lo que sucede a través de mí —de este organismo cuerpo-mente— es "mi" actividad, es decir, de que yo soy el origen o la fuente de mis acciones. Es ese sentimiento de que "yo" soy un ser creativo independiente, responsable último de la presencia o ausencia de mis pensamientos, acciones y emociones. La identificación que atañe a la Iluminación es esta última: la Iluminación es la disolución total de la identificación secundaria.
Tras la Iluminación, el sabio continúa actuando y sigue utilizando pronombres personales. Así, dice cosas como: "Ésta es mi casa, ésta es mi familia, éste es mi perro, etcétera", y se relaciona con las cosas para poder desenvolverse por la vida. De este modo, la identificación primaria está presente, pero la secundaria, la que reclama la autoría de "sus" pensamientos, "sus" acciones y "sus" emociones, que es la que produce culpa cuando las cosas salen mal y orgullo cuando van bien, ha desaparecido. Ésa es la razón por la que, en el sabio, no pueden aparecer ni la culpa ni el orgullo.