Ruta de Sección: Inicio > Libros > Artículo

Libros - Javier Melloni

Voces de la mística II
Invitación a la contemplación

Voces de la mística II

Descripción:

La excelente acogida del primer volumen de Voces de la mística ha animado al autor y editor a publicar una segunda antología de textos sobre la búsqueda de lo trascendente, que ha sido una constante a lo largo de la historia en todas las épocas y culturas. Y es que la experiencia mística desborda cualquier delimitación confesional o conceptual. Hoy en día es objeto de estudio de las más diversas disciplinas, desde la teología hasta las ciencias del cerebro, pasando por la antropología o la estética. Como afirma el reputado teólogo Juan José Tamayo, «las nuevas investigaciones quiebran la imagen beatífica y evasiva de los místicos y muestran su carácter políticamente incorrecto, religiosamente subversivo y teológicamente creativo».

Al igual que en el primer volumen, los textos incluidos son una selección enriquecida de las columnas que Javier Melloni ha publicado a lo largo de la última década en la revista literaria y de opinión El Ciervo y se sigue para su presentación un orden cronológico que abarca desde las Upanishads de la tradición védica de la India hasta el monje budista y activista por la paz Thich Nhat Hanh, pasando entre otros por Platón, Hildegarda de Bingen, William Blake y Albert Einstein.

El autor invita nuevamente al lector a experimentar otra perspectiva de la realidad, en la que lo previamente percibido como disperso, inconexo o absurdo queda integrado en una totalidad que emana de un Fondo trascendente al que todo retorna sin cesar.

Javier Melloni Ribas

Javier Melloni (Barcelona, 1962) jesuita, teólogo y antropólogo, está especializado en mística comparada y diálogo interreligioso. Es miembro de Cristianisme i Justicia y ejerce la docencia en el Institut de Teología Fonamental de Sant Cugat (Facultat de Teología de Cataluña). Entre su producción literaria más reciente destacan: Vislumbres de lo real, El Cristo interior, Sed de Ser y Voces de la mística (2 vols.).

Más información

Detalles del libro:
Título: VOCES DE LA MÍSTICA II
Subtítulo: Invitación a la contemplación
Autor: Javier Melloni
Editorial: Herder
Año de edición: 2012
Nº de páginas: 160
Encuadernación: Cartoné
Formato: 12.5 x 20.4
ISBN: 978-8425428678

Presentación

La acogida del primer volumen de Voces de la Mística nos ha animado ―a los editores y a mí― a publicar una segunda antología de textos. Nos ha guiado el mismo criterio que en la anterior edición: hacer llegar a un público más amplio aquello que conocen los especialistas, de manera que más personas tengan acceso a testimonios de que existe un modo más hondo y más pleno de percibir la realidad y de estar en el mundo. A través de estos escritos podemos seguir el rastro de lo que algunos de entre nosotros, los humanos, han entrevisto, y atisbar la inmensidad en la que nos hallamos sin saber.

Si somos atraídos por tales escritos es porque tras ellos percibimos un remanente de existencia y de significado esenciales. Lo propio de la mística es el exceso. ¿A quiénes los excede este exceso? A la mayoría de nosotros, porque las puertas de nuestra percepción están todavía obturadas. Esos vislumbres nos llegan como «excesivos» porque nuestra apertura es todavía pequeña. Las experiencias que identificamos como «místicas» agrandan las puertas de la percepción. Frecuentar su lectura posibilita un ensanchamiento de nuestra mente, corazón y sentidos, lo cual nos predispone a configurarnos con lo que describen. La palabra recibida se convierte en puente, túnel, acceso hacia esa otra región.

La comunicación de este tipo de aperturas se hace a partir del lenguaje y los conceptos que disponen las diversas tradiciones y culturas. Cada una de ellas ofrece un marco de sentido y un lenguaje en el que puede tomar forma aquel exceso y bajo tales categorías es interpretado. Los símbolos, las imágenes, las palabras proporcionan un depósito de significantes ―«le croyable disponible» del que hablaba Paul Ricoeur― en los que se puede reconocer atisbos de un significado que los sobrepasa. Solo así ese exceso puede entrar en la conciencia.

De este modo, la experiencia mística confirma, a la vez que sobrepasa, el código interpretativo de una tradición determinada. Las tradiciones religiosas posibilitan que se den estas experiencias a partir de su marco, a la vez que las circunscriben con tal fuerza en su propio código, que, con frecuencia, dificultan el reconocimiento de la incandescencia subyacente tras las expresiones que están regidas por otros códigos.

Existen dos posiciones ante el fenómeno místico. La posición universalista o esencialista considera que la Realidad última es solo una, el Noumenon, y que cada tradición la capta o configura según sus categorías. Aquí están los partidarios de la Filosofia perennis, según la cual todas las tradiciones son subtradiciones de la única Tradición: el proceso de apertura del ser humano hacia el Absoluto. Y la posición particularista o constructivista, que considera que la Realidad es inconmensurablemente diversa y que es configurada por las categorías que se tienen para percibirla. Esta posición no concibe que haya una esencia tras la forma. En la forma está la misma esencia y en ello radica la definitividad de las diferencias. Sea como fuere, lo que los escritos de los místicos dan a comprender es que tanto la esencia como las formas están transidas de una «Presencia-Vacío» que, cuando se capta, cambia la manera de vivir en el mundo. La aparente evidencia de los sentidos y de la razón retrocede ante el Fondo que los sostiene y uno mismo se descubre formando parte de él. Entonces el yo queda relativizado así como todas sus pretensiones. Las cosas dejan de ser capturadas para disponerse a ser recibidas. Solo recibiéndolas se puede percibir que toda la realidad se nos da en cada cosa.

Recurrir a textos como los que aquí se presentan supone estar dispuesto a perderse. A perderse en ese Fondo que enuncian. Sin tal pérdida no se accede al lugar a donde apuntan. Ese lugar es un «No-lugar», porque allí los referentes se desvanecen.

Con frecuencia, solo la poesía es capaz de acercarse a tales regiones. Por ello abundan los textos místicos vertidos en poemas. No podría ser de otro modo. El poema está en el límite del lenguaje, allí donde roza lo Inefable. Cuanto mejor es un poema, más lo roza, abriéndolo, no cerrándolo.

El carácter fragmentario de la presente antología tiene ventajas e inconvenientes. La ventaja está en que ofrece un espectro variado y significativo que amplía el volumen anterior. La desventaja es que sabe a poco lo que se ofrece de cada autor. Por ello remitimos al final de la obra donde hallarán referencias bibliográficas quienes quieran seguir profundizando.

Como el volumen anterior, la mayoría de estos textos están tomados de «El Rincón de la Mística», apartado que sigue publicándose mensualmente en la revista El Ciervo. Agradecemos a sus editores que nos hayan permitido retomarlos y presentarlos, ampliados y enriquecidos, en el presente volumen. Como en el primero, el orden de presentación que se ha seguido es el cronológico.