Ruta de Sección: Inicio > Libros > Artículo

Libros - Jean Klein

Descubrir la Vida
Diálogos sobre lo indescriptible

Descubrir la Vida - Diálogos sobre lo indescriptible

Descripción:

Cuando uno está instalado en la Presencia, ésta es intemporal y no está localizada en ninguna parte ni en un tiempo preciso; la Presencia, ES. En la Presencia se vive de una forma en la que no hay nada que ganar, nada que adquirir y tampoco nada que perder. Incluso en tus desplazamientos te puedes encontrar físicamente en Roma, París o Berlín, pero siempre estás, como si dijéramos, en casa. La Presencia nunca puede estar afectada por la temporalidad ni por el espacio. Así pues, no hay que preocuparse por la muerte, hay que ocuparse de la vida. Hay que descubrir la vida y, cuando se ha descubierto, ya no se plantea el problema de la muerte.
Jean Klein (Oharriz, Navarra, 1985)

Este libro recoge los diálogos acaecidos en Oharriz (Navarra) en 1985; Nuria (Girona) en 1989 y El Escorial (Madrid) en Septiembre de 1990, entre Jean Klein y buscadores sinceros.

«Advaita no es un sistema, una religión o técnica. Tampoco
es una filosofía. Es simplemente la Verdad.»
J. Klein

Nieves Gómez fue traductora de Jean Klein durante dieciocho años y traductora original de los diálogos contenidos en esta obra.

Antonio Plana es autor de Viaje al mundo de Nisargadatta Maharaj y de Yo no hago discípulos, hago maestros, Editorial la Liebre de Marzo (2017 y 2019) Barcelona; Sadgurú, La Parábola Ediciones (2020) Barcelona. Editor de Vivir en la Belleza (Jean Klein), Ediciones Vía Directa (Mayo 2021) Valencia.

Detalles del libro:
Título: DESCUBRIR LA VIDA
Subtítulo: Diálogos sobre lo indescriptible
Autor: Jean Klein
Traducción y revisión de: Nieves Gómez
Editor de contenido: Antonio Plana
Editorial: Vía Directa Ediciones
Año de edición: Noviembre 2021
Nº de páginas: 284
Encuadernación: Rústica
Formato: 15.2 x 22.8
ISBN: 978-8412289367

Nota del editor del contenido

Esta es la segunda y última recopilación de algunos de los diálogos que Jean Klein mantuvo en España, sobre todo en la década de los ochenta. Un conjunto de circunstancias fortuitas o no tanto, hizo que viesen la luz treinta años más tarde. Y la fortuna hizo que la propia traductora original, Nieves Gómez, sea quien ha revisado el resultado final.

El texto ha sido mínimamente editado y se ha dado primacía a la fidelidad, a cómo se produjeron los diálogos en el tiempo, cada día, cada mañana, cada tarde. No es caos, es espontaneidad, es captar el ambiente real de los encuentros porque no es sólo la enseñanza, sino que al incluir la conversación sin suprimir preguntas según el criterio de alguien, vemos cómo sucedió realmente.

Creo que a Jean Klein no se le encuentra en un resumen, en un relato corto, en unas preguntas editadas para evitar repeticiones, en un darle el estilo didáctico que otra persona considera adecuado. Jean Klein está en las repeticiones, está en los saltos que se producen en los temas, y que a la de diez mil puede que descubramos su significado profundo, que descubramos su precisión y su finura.

Cuando Jean Klein y su traductora, Nieves Gómez, utilizaban palabras o frases que a primera vista pueden no entenderse, una relectura atenta y una reflexión profunda nos llevarán al significado real de las palabras de Jean Klein. Leer a Jean Klein no es comer fast food, es más un cocinar todos los ingredientes a fuego lento hasta que estén en su punto.

Durante todo el trabajo de edición y coordinación de la anterior obra, Vivir en la Belleza, y también en la presente, el uso de las ideas de sujeto y objeto se fue desvelando para mí, su significado se hizo evidente, y entenderlo nos sitúa en la Vía Directa, curiosa coincidencia con el nombre de la editorial. No hagas nada con las percepciones, no les añadas ideas preconcebidas, ni estrategias, ni planes, sólo sentir, sólo ver, contemplar, sin intervención del ego, la mente o el intelecto, y sin conceptualizar, todo lo cual es objetivar. Permite que el Ser o la Realidad, que es la alegría, la felicidad, la paz, la belleza y la sensibilidad, se exprese sin meterla en moldes ni esquemas, sin creernos que «ya sabemos». Esto, lejos de ser algo abstracto, nos abre las puertas de nuestro estado natural.

De algún modo, tenemos que expresar nuestro agradecimiento, por los elogios y felicitaciones que hemos recibido desde la publicación de Vivir en la Belleza, especialmente algunas personas que conocieron a Jean Klein en los encuentros que se han transcrito y, en particular, por haber definido a Jean Klein como «el mayor maestro advaita occidental». Así mismo, debo agradecer la colaboración de la familia y herederos de los derechos de propiedad intelectual de Jean Klein para que tanto Vivir en la Belleza como Descubrir la Vida, vieran la luz.

Antonio Plana