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Permanezca en la "sensación de ser"

por Nisargadatta Maharaj
Nisargadatta Maharaj

Maharaj: Ese conocimiento que se experimentó a sí mismo como Krishna, Buda, o Cristo, se ha sumido, ha llegado a ser uno con el Todo. Si usted insulta a Cristo, si usted insulta a Mahoma, si usted insulta a alguno de ellos, no vienen y le preguntan: "¿Por qué me estás insultando?" porque ese conocimiento, esa experiencia, se ha fundido con la totalidad. De forma análoga, usted puede ser una gran persona, podría ser un dictador del mundo, pero cuando se va a dormir olvida lo que usted era —su nombre, su cuerpo, su edad, su sexo, su nacionalidad, todo. Este sentido de identidad separada es muy limitado y no es la verdad; de hecho, es totalmente falso. Por consiguiente, si ésa es la situación con Cristo, ¿qué ocurrirá en su caso?

O bien puede que sea una persona humilde y virtuosa. Siempre que se va a dormir, olvida el pecado y la virtud; se olvida de usted mismo. ¿Cuál es el hecho básico? Usted se olvidó de usted mismo como individuo, lo cual le proporciona un profundo reposo.

Al irse a dormir, puede que haya mantenido relaciones sexuales con un centenar de mujeres, o con un centenar de hombres. Al hacerlo, usted disfrutaba con ello. Pero cuando se duerme, cuando descansa, esa experiencia sensorial no está presente. Entonces usted no tiene identidad, no carga con nada. No diga que usted es así o asá, que es un individuo, que es un hombre o una mujer. Sólo permanezca ahí; desde ahí, usted puede avanzar. Eso es la verdad, ése es el hecho; desde ahí usted puede ir a la realidad. Y entonces todo lo que se manifiesta, surgirá y se sumergirá. Es como la salida y la puesta del sol, creciendo y menguando. Esa manifestación pasajera no puede ser Usted; eso no puede ser el Usted real.

Dondequiera que haya un sentido de individualidad, de personalidad, o de separatividad, usted tendrá muchos "quereres". Usted quiere ver una película, quiere oír música, quiere jugar, quiere tener sexo, quiere saborear algunos caprichos, quiere consumir sustancias embriagantes, pero cuando ese sentido de separatividad no está presente, cuando usted es uno con la Totalidad, no desea esas cosas. Y la espiritualidad —lo que usted llama "religión"— es principalmente comprender lo siguiente: usted no necesita nada; usted es parte de la Totalidad, de la Realidad. Cuando lo comprende, deja de tener ninguna de esas necesidades. Pero mientras usted está separado de las cosas, lo necesita todo.

El hecho de existir como individuo separado constituye todo el problema. Y todas esas cosas, las distintas percepciones sensoriales, toda lectura, toda búsqueda de conocimiento, toda búsqueda de placer, todo, se relaciona con eso. Una vez que todo eso se sumerge, ya no hay más problema. Entonces la bienaventuranza que usted experimenta es la bienaventuranza verdadera. No obstante, lo anterior no es una reprobación de las actividades. Haga todo lo que usted quiera, pero no olvide la realidad, no olvide nunca lo que usted es realmente. Usted no es el cuerpo, usted no es el alimento, usted no es este aire vital [prana]. Todo lo que ha aparecido es un estado y como tal tiene que partir.

La mayoría de ustedes no van a comprender lo que se está diciendo aquí, porque se toman a ustedes mismos como el cuerpo. Todo el conocimiento que transmito no se dirige al cuerpo, no se dirige a ustedes como entidades corporales, como personas diferentes.

Mientras esté firmemente convencido de que usted es el cuerpo, nada de lo que le diga le será de ninguna utilidad. Debido a que todo el conocimiento que absorbemos, lo entendemos como cuerpo-mente, lo acumulamos en nuestro almacén de información ya existente. Entonces sentimos que nos hemos vuelto más sabios. Por ejemplo: mañana, algún astrólogo o quiromante puede venir y decirme: "Me gustaría predecirle su futuro". ¿Cómo puede predecir mi futuro cuando yo no estoy ahí en absoluto? Usted podría sentirse feliz si le dijeran que será Presidente de los Estados Unidos; de acuerdo. Pero conmigo, ése no es el caso.

En muchísimos libros, se ha escrito acerca de Dios. ¿Ha dicho alguien a qué se parece Dios, a qué se parece realmente? ¿Tiene Dios alguna figura, ciertas cualidades? Un Dios con atributos está todavía sujeto al tiempo. Una vez que el tiempo toca a su fin, incluso su conocimiento de ser Dios se desvanece de la misma manera que un vagabundo vestido como un rey puede sentirse como un rey mientras lleve las vestiduras de rey, pero una vez que se quita las vestiduras, sabe que es un vagabundo.

Cuando hablamos acerca de Dios, nos referimos a sus atributos —amante, omnipresente, omnisciente, y así sucesivamente...— sin embargo todo eso está todavía sujeto al tiempo. Una vez que esa experiencia desaparece, ¿qué queda? Nada que haya tenido atributos puede ser duradero. Esto es muy claro para mí. Por consiguiente, ¿qué puedo preguntar sobre mí mismo?

Todo comportamiento en este mundo, se debe a los atributos, a las tendencias. Por ejemplo: una persona pasa por cuatro matrimonios y divorcios en un mes. Ese comportamiento brota de las tendencias y de las cualidades. Pero eso que presencia este comportamiento, es, más allá de todo atributo. Cuando eso que se presencia a sí mismo, cuando eso que es "yo soy", se sumerge, ¿qué queda? Cuando se va el presenciador, todo lo demás desaparece también. Por el mismo motivo, después de surgir el "yo soy", acontece toda manifestación; no están separados, son sólo uno. "Yo soy" es el presenciador; el mundo manifestado al completo, está aquí debido a él.

Lo que está "fabricando" todo esto, son las tendencias, o los atributos, o maya, al igual que ocurre con el sol y sus rayos. Si el sol no está presente, los rayos están ausentes. Análogamente, si el presenciador no está aquí, la manifestación —o maya— no está presente. Cuando el "yo soy" emerge, todo aparece; cuando el "yo soy" se sumerge, todo se sumerge. Esto es lo que estoy tratando de decirles, pero ustedes quieren algo más. Esto es lo que estoy tratando de decirle, pero usted quiere alguna otra cosa. Desea algo sobre su futuro, algo que es parte de la manifestación, pero yo estoy tratando de echarlo abajo.

Usted ha estado viéndome desde las cinco y media de la mañana —trabajando, hablando y haciendo todo eso. Pero yo no soy consciente de mí mismo como jnani, como algo diferente. Por otra parte, no he olvidado al niño de hace muchos años. Ochenta y dos años atrás, yo tenía un conocimiento infantil, el conocimiento incompleto nacido de la ignorancia de haber nacido. Hasta la edad de tres años, no sabía nada. Después de esa edad, fui sacudido por mi madre con palabras —ya sabe usted, conceptos— y de esos conceptos surgió todo lo demás. Maya es eso que comenzó hace ochenta y dos años; está viva aún. Maya emerge y se sumerge de nuevo; se mueve en ciclos, creciendo y decreciendo. Después de algún tiempo, este conocimiento de la infancia, este conocimiento incompleto, cuya base es la ignorancia... esa experiencia que comenzó hace ochenta y dos años —no la llamemos una identidad— también pasará, se agotará.

Este "yo soy" es algo que se nos ha dicho; no es lo real. Ha salido de algún otro. No le diré a usted qué es lo real, porque las palabras lo niegan. Todo lo que puedo decirle a usted, no es la verdad, porque ha salido de ese "yo soy". El hecho es que no puedo describirle la realidad, no puedo explicársela, porque ella es más allá de toda expresión. Desde eso, todo fluye; pero cada vez que digo algo, soy consciente de que ha de ser negado— "Ni esto, ni esto"; neti-neti... ésa es mi experiencia. Y además, no he visto a Dios, ni he visto ninguna otra cosa. Pero sobre mi propia experiencia, estoy muy seguro. Y de eso es de lo que le estoy hablando a usted; no estoy citando a nadie.

Debido a que ese cuerpo de alimento está aquí y a esa rebanada de pan, el "yo soy" aparece. Puesto que este "yo soy" es dependiente del cuerpo, es ignorancia. Por consiguiente, este conocimiento del "yo soy" no puede permanecer para siempre porque es una función de este cuerpo de alimento. Mientras el cuerpo de alimento esté presente, este "yo soy" permanecerá. Después, se irá.

Como se ha dicho antes, el mismo conocimiento del niño, ese "yo soy", persiste todavía. La visión del "yo soy" apareció en el cuerpo del niño, de la misma manera que está aquí hoy. Pero debido a maya, tienen lugar cambios continuos. La situación ha cambiado, pero el "yo soy" continúa todavía. ¿Por cuánto tiempo? Mientras el cuerpo de alimento sea viable. Cuando el cuerpo de alimento sea abandonado por el soplo vital, el "yo soy" desaparecerá. Así pues, el "yo soy" tampoco es permanente; la consciencia no es permanente.

El primer ministro tiene las ideas claras sobre sí mismo y sobre todos los conceptos que mantiene. No quiere cambiarlos —las ideas sobre Dios, etc... Nosotros, los seres humanos, mantenemos muchos conceptos a los cuales valoramos en gran medida, muchas ideas preconcebidas. Siempre que escuchamos a alguien cuyas ideas cuadran con las nuestras, estamos de acuerdo. En caso contrario, las rechazamos. De forma análoga, esos jnanis que dicen estar establecidos en lo Absoluto, lo están en realidad en la "sensación de ser". Ellos son reconocidos como sabios. Les gustan ciertas ideas, ciertos conceptos, y quieren divulgarlos. Pero divulgan sólo "ideas" y una idea no es la Verdad. La Verdad es el estado más allá de los conceptos.

Considere usted la semilla del baniano. Es muy pequeña, más pequeña que una semilla de mostaza. La semilla es muy sutil, pero toda la materia grosera está ya dentro de ella. ¿Ve usted la paradoja? Análogamente, su ser esencial es lo más sutil y sin embargo contiene todo el universo. Otro punto a considerar es: ¿qué entiende usted por semilla? Bija significa "segunda creación" y por consiguiente significa que el pasado está siendo repetido. Era un árbol; el árbol se concentró en la semilla y la semilla re-crea la historia pasada que contiene.

1 de Enero de 1979
(Extracto del libro: La medicina suprema)
Fuente: Nisargadatta Maharaj. La Medicina Suprema (Editorial Gulaab, 2000)