Ruta de Sección: Inicio > Entrevistas > Entrevista con Mark West (2)

Artículos - Mark West (II)

Encuentros con Nisargadatta

Una entrevista con Mark West (Parte 2 de 2)

Mark West

...Y en lo que concierne a la búsqueda, hay un problema ahí porque "en algún tiempo futuro uno va a obtener algo". Eso es una cosa errónea debido a que uno ya es eso, de modo que no hay necesidad de búsqueda porque la búsqueda está acabada desde el punto de vista advaita.

– Las gentes oyen eso, oyen eso y se quedan perplejos porque...

Se sienten insatisfechos.

– U oyen eso como un concepto. No han comprendido que son eso, están atrapados en los conceptos...
No hay nadie, ninguna entidad atrapada de hecho en los conceptos, pero debido a los procesos mentales y al estado identificado, hay un deseo de conceptualizarlo en una fórmula concisa o un mantra o algo a lo que puedan aferrarse y decir "bien, sí, yo sé".

Sí, y esto es lo que un montón de estos maestros modernos están en trance de perpetuar. Puede que no sea su intención, pero desde este punto de vista, de hecho no hay ningún maestro ni hay ninguna enseñanza. Todo es eso. No hay ninguna separación en ninguna parte. No hay espacio para eso. Así pues, ¿quién va a aceptar eso? ¿Entiende lo que quiero decir?

Pero esa es la verdad que le hace a uno libre. "Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres".

Ya sea que uno lo sepa o no, ello está aquí y uno es eso; pero si uno no lo sabe, es casi como si dijera, "¿dónde está ello?"

– He observado en las notas que tomó cuando estuvo en la India que hay una frase corta que dice Nisargadatta, que pienso que he leído en otra parte. Él dice, "No hay clientes para este conocimiento". Es una cosa muy interesante y retadora decir eso a un buscador porque, como usted sabe, ellos son clientes y él dice que no hay clientes. ¿Podría usted comentar eso?

Bien, ello quita cualquier orgullo que uno tenga de la individualidad. Uno va a ser desnudado y no quiere ser expuesto. Uno lo sabe porque a menos que uno esté harto de dar vueltas y vueltas en esta rueda como un perro que trata de cogerse la cola y harto de ir de un maestro a otro y encuentre una persona como él, no hay nada que hacer. Él sólo va a decir "punto y final".

No hay clientes porque si este conocimiento amanece en usted, usted desaparecerá. No habrá ninguna entidad ahí y usted comprenderá que usted es eso. Y todo el asunto... como dice otro dicho suyo, "En esta vasta Consciencia (con C mayúscula, no la consciencia sujeta al tiempo) no hay ninguna religión, ningún karma, ningún tiempo. Ella existe antes del sentido "yo soy"". Así pues, ¿quién es la entidad ahí? ¿Quién es el buscador ahí que va a obtener algo? ¿Ve lo que quiero decir? ¡No hay ningún hacedor! No hay ningún tiempo. Es sólo la conciencia pura sin ninguna limitación. Y ella no puede ser agarrada pero puede ser comprendida y por ello él dice "no trate de conocerla, aférrese a esta comprensión".

Porque si uno quiere agarrarla, será la mente la que estará agarrando y el sabio está tratando de señalar que la respuesta no está en la mente, que está donde la mente ha sido evacuada.

¿Dónde tiene lugar la búsqueda? En la mente, que es el "yo"; en el tiempo, que es sólo otro concepto, que no tiene ninguna substancia ni ninguna naturaleza independiente.

Con eso entendemos que si la consciencia o presencia pura no está aquí, no puede haber ningún pensamiento. De modo que el "yo" que he tomado como mí mismo, no tiene ninguna substancia o naturaleza independiente. Ahora bien, ¿acaso se va a aceptar ese mensaje?

Aquí la propia auto-estima estará totalmente expuesta. Porque hay todas estas gentes sentadas ahí con él recibiendo este mensaje, y él es propenso a decir que todos son el resultado del esputo. Con eso quiere decir que el miembro que ha eyaculado este esputo, nos gustaría mantenerlo siempre a cubierto, porque este mundo fraudulento ha sido creado ahí. ¿Qué le acontecerá entonces a su auto-estima? Ella desaparecerá, y si usted es abrazado por la gracia, comprenderá la gracia de eso, que es ser aliviado de ese supuesto fardo que ha cargado durante tanto tiempo. Entonces se verá que realmente no ha acontecido nada, que la realidad no ha cambiado su verdadera naturaleza, que sólo está apareciendo en todas estas figuras y formas diferentes.

A veces, con Nisargadatta, a las gentes que estaban allí les parecía que la manera en que expresaba las cosas estaba siendo cruel. Él no pretendía hacer sufrir, su crueldad era más bien la bondad última. Para un observador ordinario quizás estaba siendo demasiado duro o demasiado fiero, pero esta fiereza venía de la compasión y el amor.

– Una de las primeras cosas que me llamó la atención cuando leí "Yo Soy Eso", es que dice que todo el problema viene del apego al cuerpo y de pensar que uno mismo es el cuerpo.
Es obvio que este apego al cuerpo es el "yo" o lo que nosotros llamamos comúnmente "yo" y, una cosa que es clara y evidente ahora es que yo puedo ver todo.
Yo soy lógicamente el centro de mi mundo, pero no puedo verme a mí mismo.

Sí, el ojo no puede verse a sí mismo.

– Y este punto es altamente significativo y es totalmente pasado por alto; y a mí me parece que ésta es la esencia de la investigación, porque, a menos que uno entre en ese espacio de conocimiento directo como la presencia que conoce... como la libertad de la visión directa...

Sí, mientras se sienta que uno es el cuerpo o la mente, no será capaz nunca de entender la verdad de esta enseñanza advaita.

¿Cómo vine a ser? ¿Cómo obtuve esta sensación o concepto de que yo soy? Antes de eso, cien años atrás, no había problemas sobre ser un hombre o una mujer, ningún problema; sólo ahora que el concepto ha aparecido, esta sensación "yo soy", que yo soy un supuesto "nacido" y una supuesta "persona".

Pero todo esto son cosas oídas. Si uno lo investiga, usted descubrirá que esto es sólo apariencia, que nacimiento y muerte son conceptos, que uno no es el cuerpo. Todo puede ser reducido a la consciencia básica pura o a la presencia vacía como espacio, pero uno tiene que seguir la investigación entera y así descubrirá que no hay ningún centro como tal, que este centro por el que nos tomamos es un punto de referencia inválido.

Todo está referido a ese punto de referencia, todo lo que me ha acontecido durante mi vida está referido a ese punto de referencia, o a ese centro, que se toma como algo substancial, pero al investigar, uno ve que no es substancial. Entonces, desaparecerá y uno realizará que su verdadera naturaleza está ahí intocada. Y uno dirá "la presencia es antes de la consciencia". Nadie puede negar el hecho de su propia eseidad si ella está ahí, uno no puede poseerla y tampoco puede negarla.

Ella es sólo presencia consciente. Ella no ha envejecido, hay algo ahí que no ha cambiado. Todo lo demás ha cambiado. Así pues, esta identidad que he asumido como el Sr. West o el Sr. Smith o cualquiera que sea, a largo plazo se va a probar ilusoria debido a que va a desaparecer; pero eso es algo terrorífico a no ser que uno sea serio con la investigación para descubrir "¿Quién soy yo?"

¿He nacido yo realmente? ¿Voy a morir realmente? ¿Qué es esto, que yo soy? ¿De qué va esto? Como dice Nisargadatta, eso significa que todo lo que se requiere es seriedad.

Ninguna técnica puede hacerlo, debido a que es imposible devenir lo que uno ya es.

Normalmente, debido a la perspectiva occidental, yo imagino que debería haber algún método que pueda aplicar, usar un sistema, lo cual lleva "tiempo" para alcanzar esta realización o verdad. Pero hacer uso del tiempo para obtener lo atemporal es ficticio. Según todas las apariencias, el tiempo está todavía ahí (para los propósitos prácticos), pero finalmente es un concepto mental.

Esta realidad es, en su vasta consciencia, omnipresente.

– Hay una suerte de contradicción superficial en el hecho de que antes de que uno obtenga este mensaje, Nisargadatta dice "mis palabras son como semillas que han sido plantadas en usted y ellas fructificarán". Así pues, hay una diferencia aparente entre antes de ese mensaje y el fruto de ese mensaje, que es, por supuesto, la negación de todo lo que no es real —el ver a través de todos los conceptos. Así pues, no hay ninguna contradicción real.

No, es sólo una contradicción aparente.

– Así pues, si podemos hablar de tiempo... usted pasó tiempo con Nisargadatta...
Él no hablaba inglés. Sus palabras eran traducidas por quienquiera que estuviera allí para traducir, Mullarpattan o...

S.V. Saprey era también un traductor excelente.

– Y estoy seguro de que allí habría gentes interesadas en cómo sentía usted el mensaje que venía directamente de Nisargadatta aunque traducido por un traductor. Así pues, había ese contacto directo con él y había la traducción para beneficio de su mente que estaba tratando de comprender en su lengua nativa, el inglés.
¿Recuerda algo sobre esto?

A pesar de que el traductor estaba allí, el mensaje calaba. Era tan auténtico que el traductor no podía falsearlo. La expresión facial y toda la experiencia de estar con una persona que era cabalmente libre era muy profunda y muy, muy conmovedora.

Mirando atrás, parece un proceso de tiempo. Estar tres o cuatro años en el ashram de Muktananda y después estar unos meses con Nisargadatta. Pero ahora que esta iluminación ha florecido, uno comprende que no es una cuestión de tiempo en absoluto. Uno es siempre eso. Eso aparece así, pero uno es siempre eso.

– Es una eliminación de lo que parece estar oscureciendo...
No hay nada mal ahora — y no había nada mal entonces.

Sí, y ahora hay una clara indicación de lo que en el advaita hemos estado hablando sobre no ser el hacedor. En otras palabras, uno no es el hacedor de sus acciones. Eso está muy claro porque, debido a la investigación, ahora comprendo que realmente no hay ninguna entidad que haga nunca nada.

Así pues, ¿dónde le deja eso a uno? Le deja a uno justo aquí, justo ahora. Claro y presente. Despierto y consciente. Y como Sailor Bob dice en sus libros, "¿Qué hay de malo ahora?"

Sólo si nos alejamos conceptualmente del ahora, pensando en el pasado y el futuro, aparece esa ansiedad. Pero es sólo una apariencia de alejamiento. Uno no puede alejarse nunca, nunca del ahora, porque si uno piensa en el futuro, ¿cuándo piensa en el futuro? Ahora.

Y el "otro" con el que esos buscadores buscan, debido a que no hay fin para los trucos que la mente crea para mantener la separación, saldrá con algún otro dicho como, "¡oh, bien! este condicionamiento es muy fuerte", o "yo soy católico", o "yo soy judío", o "yo fui adoctrinado"... de nuevo, ¿qué condicionamiento hay a no ser que uno piense en ello?

Así pues, nuestros problemas tienen que ver con el pensamiento y la mente, y realmente, si uno lo investiga todo, descubrirá que no hay ninguna mente aparte del pensamiento.

La mente toma su poder de esa presencia pura, que es presencia no conceptual.

Pero toma su poder, usurpa el poder de eso, y uno puede ver que no estará satisfecha a no ser que amanezca el despertar pleno, debido a que no importa lo que acumule para devenir completa. Si hay un sentido de separación ahí, la búsqueda no acabará.

Ella continuará hasta que su falsedad sea vista enteramente.

– Así pues, stop a la búsqueda.

¡Sí! (risas). Sí, la búsqueda es un callejón sin salida en un reino de tiempo imaginario.

– Cuando usted dejó la India, obviamente tomó la decisión de volver a Australia...

Sí, el dinero se acabó y las cosas...

– ¿Y se sentía muy lleno de sus experiencias allí?

Sí. Yo había estado cuatro años allí y el dinero se había acabado. Algunos occidentales se quedaban allí sin dinero y devenían más o menos salvajes y se podía verlos mendigar como monjes indios, pero ello está por debajo de la dignidad de un occidental. Realmente, uno no debe hacer una cosa así porque la India no es un país rico. ¿Por qué deben los occidentales ir allí y mendigar también? Aunque sea un mundo de ilusión, uno tiene que ganarse la vida de alguna manera práctica.

– ¿Tuvo usted problemas para conseguir su billete de vuelta a Australia?

Tuve que pedir prestado algún dinero a una señora americana porque había agotado los pequeños ahorros que tenía en aquella época —tres o cuatro mil dólares, que fueron suficientes para vivir en la India en los 70, durante tres o cuatro años.

Y volviendo a occidente, el error era que cuando uno tiene esta intuición, quiere distribuir los bienes y quiere vivir con otros buscadores, y Nisargadatta nos había advertido sobre eso y que lo dejáramos estar. Pero, por supuesto, era la época de la "new age", y todo el mundo estaba en la supuesta vía espiritual. Entonces aprendí que a no ser que alguien me preguntara sobre esto, no debía ser sacado a colación, debido a que no hay necesidad de pregonar el mensaje a nadie porque ellos son eso de todos modos.

Pero había entusiasmo en aquellos primeros tiempos, y también había una suerte de volver a caer en el engaño, aparentemente. Pero la semilla estaba ahí y sus palabras se probaron verdaderas. Hace alrededor de diez años sentí esta libertad y despertar completos más allá de los conceptos que era innegable. Y ahora siento un gozo sin causa, casi libertad total y también algo que puede ser compartido con las gentes; y la buena nueva es que no hay ninguna muerte. Nadie va a morir. Y ése es un buen mensaje para compartir con alguien si está abierto a él.

– Las gentes no quieren perturbar sus sistemas de creencias a no ser que haya un deseo ardiente...

Sí, a no ser que haya una crisis...

– Sí, o una crisis trae ese deseo ardiente. Es interesante que una crisis sea frecuentemente el catalizador para algunos.

Sí, y ahora en mi caso hay un sentimiento maravilloso debido a que tengo el conocimiento directo de que estoy siendo vivido. Esta energía está haciendo todo, moviendo las galaxias, respirándome, haciendo latir mi corazón y cosas así.

En ese sentido, es casi como vivir sin esfuerzo y es difícil de creer para la mayoría de las gentes que están haciendo tremendos esfuerzos, particularmente en occidente —tengo que cuidar de mi familia, tengo que hacer un esfuerzo para asegurarme de que todo va por buen camino. Pero cuando esta comprensión amanece en uno, lo que se necesite hacer se hará.

Y eso es una gran liberación, porque no hay duda que no hay ninguna entidad aquí para hacer el esfuerzo. No hay ninguna entidad aquí diciendo "Voy a respirar el siguiente aliento" y, sin embargo, se hace. Todo lo que acontece lo hace siempre de todos modos y todo está aconteciendo por sí mismo y no necesita de mí para empujarlo.

Y por supuesto, antes el ego se mostraba como el pensamiento de que yo siempre podría hacer una contribución (risas). Y por supuesto, eso causa sufrimiento que obstaculiza la vía.

Así pues, sólo quiero decir al que escucha, si usted está interesado en esta particular realización, Vedanta Advaita, que no hay ninguna manera especial en la que tenga que actuar. Usted no tiene que parecer especial de ninguna manera particular. Deje que la vida le viva. No hay ninguna manera particular en la que deba parecer o actuar. Deje que la vida se despliegue como quiera. Nisargadatta decía "No pretenda ser lo que usted no es. No deje de ser lo que usted es".

Ésa es una gran verdad, porque usualmente nunca decimos lo que realmente queremos decir debido a que creemos que podemos herir los sentimientos de alguien. Pero a la larga es mejor ser lo que uno es antes que pretender ser lo que uno no es para complacer a los amigos o a los parientes y demás.

– Bien, para terminar... si usted pudiera explicar por qué Nisargadatta eligió ese nombre para sí mismo.

Sí. Su gurú, Siddharameshwar, le pidió que permaneciera con la sensación "yo soy", con la consciencia "yo soy"; que permaneciera en esa consciencia y que entonces eso revelaría su fuente. Y Maharaj hizo explícitamente como Siddharameshwar le había dicho porque él era un hombre simple, un hombre sin educación. Maharaj era un miembro de su grupo llamado el Navnath Sampradaya.

Yo dije, "Maharaj, ¿puedo ser un miembro? ¿Puedo unirme al Navnath Sampradaya?", que es el grupo de nueve amigos que es el linaje de los gurús que se remonta unos cuantos siglos y todos esos gurús fueron gentes simples, gentes llanas, gentes sin educación, gentes de habla sencilla. Y él dijo, "es un grupo mítico, pero sí, usted puede ser un miembro, si quiere, si es serio y su corazón está ahí, usted puede ser un miembro".

Pero lo que Nisargadatta comprendió finalmente cuando esta realización amaneció en él, un par de años después de la muerte de su gurú, es lo que él llamaba el estado natural.

El estado natural está aquí, su estado natural está aquí, es absolutamente perfecto, está aquí justamente ahora y es intocado. Entonces él tomó ese nombre "Nisargadatta" debido a que significa que él es el dador del estado natural (Nisarga significa el estado natural, datta significa dador). Así pues, él, Nisargadatta, es el dador del estado natural. Él le da lo que usted ya tiene (risas), su estado natural. Paradójicamente eso es lo que este advaita enseña... sí, es una paradoja.

Su simplicidad es bella, inefable y está aquí y es el derecho de nacimiento de todo el mundo. No hay ninguna razón por la que alguien no pueda comprender esto si se le señala de una manera amable y clara y si uno no se aferra a sus conceptos preconcebidos o cosas así. Ello amanecerá en él, resonará en él y realizará eso. Como Nisargadatta decía, "la sabiduría no es impartida por otro, es uno el que está escuchando justamente ahora, es su propia naturaleza verdadera".

Yo he usado sus palabras, pero son mis palabras debido a que las he realizado; pero no importa qué palabras use usted.