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Artículos - Jeff Foster (2013a)

Las olas son el océano (Parte 1 de 3)

Entrevista a Jeff Foster, por Renate McNay (conscious.tv)

Jeff Foster

Renate: Hola y bienvenidos a "Conscious TV". Mi nombre es Renate McNay y mi invitado de hoy es Jeff Foster. Hola Jeff.

Jeff: Hola Renate.

Renate: Jeff ya había estado aquí con nosotros hace algunos años y estamos muy contentos de tenerlo de vuelta. Ha escrito algunos libros. Tengo tres aquí conmigo. Uno es "Una Ausencia Muy Presente" y "The Wonder of Being", pero este (el que tiene Renate en la mano) es el último libro de Jeff y me dijo que en cierta forma es el primer libro que escribió, se llama "La Profunda Aceptación" y también hay una colección de CDs sobre el mismo tema. Así es que Jeff, me pregunto ¿qué pasó entre estos libros? (Risas) Algo cambió en ti. Se dieron algunas ideas profundas.

Jeff: Bueno, lo que ha pasado desde que publiqué el primer libro es que fui por todo el mundo, hablando con gente, enseñando, llevando a cabo reuniones y retiros. Y eso realmente me ha ayudado a ver muchas cosas acerca de la forma en que me comunicaba con la gente, acerca de la forma en que escribía mis libros. Creo que ha sido un viaje muy interesante para mí. En realidad se trata de escribir un libro y salir al mundo y familiarizar a la gente con este material, escuchar sus preguntas y algunas veces preguntas muy desafiantes... y escuchar aquello con lo que la gente está lidiando porque en mis primeros libros, creo, que yo era visto, y de alguna manera etiquetado como un maestro de la No-Dualidad y nunca entendí lo que eso significaba.

Renate: Es por eso que te invitamos la primera vez (como maestro de la No-Dualidad)

Jeff: Es decir, nunca vi lo que hice como maestro de la No-Dualidad. Yo nunca quise adherirme a un cierto tipo de sistema de creencias o estructura. Yo sólo estaba cantando mi canción, expresando lo que había descubierto, cómo veía yo la vida. Y creo que hace como cuatro o cinco años cuando salió mi primer libro, no creo que haya encontrado mi propia... voz, si esto tiene sentido. El lenguaje que utilizaba era... decía cosas como "no hay un yo, no hay un tú, no hay tiempo, no hay espacio...", el tipo de cosas realmente absolutas.

Renate: ¿Pero no era esa también tu experiencia?

Jeff: Bueno sí, lo era, esa era la cosa. No digo que estaba equivocado.   No digo que todas esas ideas no eran válidas. Eran ideas hermosas. Después de veinte años, muchos años de profunda depresión y una terrible timidez, había sido una revelación el sólo darme cuenta de que en verdad yo no era el personaje llamado Jeff. Que lo que yo era en realidad era esta no-cosa, en cierto sentido era nada. Este inmenso espacio abierto de consciencia, de ser, o como quieras llamarlo. Y sin entrar en el pasado ni en el futuro cuando miraba, lo que encontraba, lo que encontraba era sólo esto. Encontré sólo aquello que estaba pasando en el momento. Era todo lo que podía encontrar: el momento presente. Y en aquel entonces no tenía realmente... Cuando publiqué mi primer libro nunca había hablado realmente con otro ser humano sobre aquello que había descubierto y todo esto era demasiado crudo. Lo que me salía al escribir era muy crudo y no tenía filtro alguno y era... En cierto modo me doy cuenta ahora, era una especie de absolutismo, el lenguaje no era muy humano y realmente no honraba la expresión relativa de la vida. Era demasiado absoluto.

Renate: Así que era el vacío.

Jeff: Era el vacío, no había nadie aquí, nadie allá, nada que hacer, ningún lugar a donde ir, no había pasado, no había futuro. Y el asunto es, tú sabes porque que has hecho muchas entrevistas con maestros de la No-Dualidad ahora... muchos de ellos dicen cosas como esas y hay una hermosa verdad absoluta en ello.

Renate: Y hay una sabiduría muy importante en ello.

Jeff: ¡Absolutamente! Y para mí, hace varios años, esto me quitó mucho sufrimiento, el sólo hecho de saber que la vida no se trataba acerca de Jeff, en absoluto. La vida no se trataba de convertirse en un perfecto Jeff, que la vida real se trataba del momento. Y me di cuenta que toda mi vida había estado huyendo del momento. Hace varios años, cuando me di cuenta de esto, fue una gran revelación, es decir, fue muy impactante. Y creo que en mi primer libro esto casi se puede oír. Era como ¡guau, guau, guau! Así que lo que pasó durante los últimos años es... me parece que la palabra "integración" es una palabra muy bella. Y estas eran las preguntas que siempre surgían, eran como, "Sí Jeff, a cierto nivel yo sé que soy consciencia, sé que soy puro ser, sé que no hay nadie aquí, pero, ¿cómo vivo todo esto? ¿Cómo vivo esto en mi diario vivir?" Porque la vida cotidiana no para. Vas a tu trabajo, regresas a casa, pagas tus cuentas, está fallando el calentador y...

Renate: ...tus hijos...

Jeff: ...tus hijos o ese dolor que sientes.

Renate: Ya sabes, recibimos correos de nuestro público. Dicen, "Bueno, eso de la No-Dualidad está muy bien y ustedes se esfuerzan bastante pero, por favor, ¿podrían también entrevistar a alguien que nos diga cómo criar a nuestros hijos y prepararlos para el futuro?"

Jeff: Sí. Aquí es en donde la gente tiene conflicto con la No-Dualidad, creo. Porque a cierto nivel esto tiene mucho sentido y además se trata de una enseñanza muy simple y hay una verdad muy profunda y absoluta en ello. Sólo hay este momento y ya sabes, cuando sales de la historia de tu vida, tu historia acerca de tu pasado y futuro, ¿qué es lo que encuentras? Encuentras esto, lo que está pasando en este momento. Entonces, a ese nivel sí, tú eres consciencia, hay una hermosa y profunda verdad en eso. Pero al mismo tiempo hay esto otro. Y esto era algo que yo no estaba enfatizando lo suficiente cuando escribí mi primer libro. Creo que hubo una especie de ingenuidad que supongo que algunas personas identificaron. Pero esto es lo que he estado aprendiendo realmente durante los últimos años, simplemente salir al mundo, encontrarme con gente y hablar acerca de esto y explorar la experiencia de la gente y hablar acerca de la educación de los hijos, hablar acerca del dolor físico, adicciones, problemas en las relaciones y cómo poder hacer prácticas todas esas ideas de "no soy nadie, soy consciencia, soy puro ser". ¿Cómo poder llevar esto a nuestro desorden? Eso es a lo que llamo hoy en día, el desorden, la confusión de la vida. Porque, por un lado, podríamos ser la consciencia misma, pero por el otro, también somos seres humanos.

Renate: Así que este fue tu propio camino en cierto modo, darte cuenta de lo absoluto y después regresar al mundo para tratar de ser un ser humano.

Jeff: Tratar de ser... (risas) Es decir, esa era una forma de decirlo y al final no fue tanto así... tenemos que usar metáforas cuando hablamos de esto. Es muy difícil hablar acerca de esto porque no es que salgas y consigas lo absoluto y después regresas a lo relativo, realmente se trata de descubrir —supongo que mientras charlamos de esto, conforme avanzamos— que lo absoluto es lo relativo. No es que haya una cosa llamada lo "Absoluto", "Ser Puro" y por otro lado, otra cosa llamada "ser humano". Realmente son uno y lo mismo. En el nuevo libro utilizo una metáfora que me gusta mucho. Lo que tú eres —como hemos escuchado en tantas entrevistas de la No-Dualidad— lo que eres es este inmenso océano de consciencia, ilimitado, siempre presente. Llámalo Consciencia, Ser, Espíritu, Dios. Me refiero a que no tenemos porqué discutir acerca de las palabras. Sabemos que cada uno tiene una palabra para referirse a eso. Porque finalmente aquello que tú eres no puede ser capturado. Sabes que es vida, llamémosle vida.

Así que lo que eres es vida, pero al mismo tiempo, dentro de ese océano surgen todo tipo de olas. Entonces podrías ser pura consciencia, pero lo que ocurre en la consciencia son los pensamientos, sensaciones, sentimientos, que siempre van y vienen. Eso parece ser la naturaleza del pensamiento, de las sensaciones, de los sentimientos. Aparecen y desaparecen. Y aún los sentimientos más fuertes, los sentimientos humanos, la tristeza, la ira, el aburrimiento, la frustración, la confusión... estas olas también pueden aparecer en el océano que eres. Y lo que digo en el libro es que no se trata de ninguna contradicción. Creo que cuando pensamos acerca de la iluminación o el despertar pensamos en un especie de estado o en tener cierto tipo de experiencias especiales. Y es lo que yo solía creer también. Creía que la iluminación o el despertar era un estado especial o una experiencia en donde...

Renate: Ibas a estar feliz todo el tiempo.

Jeff: ...feliz todo el tiempo, que el dolor desaparecería como por arte de magia, toda la tristeza desaparecería, todo el miedo desaparecería, y me encontraría entonces en ese estado permanente. En ese entonces solía ver a la iluminación o al despertar como una especie de escapar de las olas. Escapar de los pensamientos, escapar de las sensaciones, escapar de los sentimientos. Y lo que planteo en el libro es todo lo contrario, porque cuando te reconoces como el océano, reconoces también que los pensamientos, las sensaciones, los sentimientos, son en realidad las olas del océano. Son movimientos de ti mismo. No están en tu contra. No son tus enemigos. No están ahí para ser destruidos o borrados. No son imperfecciones que requieran una purificación. Son movimientos de ti mismo. Te pertenecen.

Renate: Sí, lo dices de una forma muy bella. Éstos son como tus hijos.

Jeff: Son como (risas), son tus hijos...

Renate: Sí, y quieren sentirse amados y...

Jeff: Entonces, si lo que tú eres es consciencia, como la No-Dualidad sugiere, entonces los pensamientos, las sensaciones, los sentimientos, también son consciencia. Son movimientos de la consciencia. No hay una cosa llamada consciencia y otras llamadas pensamientos, sensaciones, sentimientos, sonidos, olores. Eso sería... dos. Eso sería de nuevo la separación. Y así, si tú eres consciencia, entonces los pensamientos, las sensaciones, los sentimientos también son consciencia. Están hechos de ti. En cierto sentido son de la misma sustancia que tú. Son tu carne y tu sangre. Están hechos de ti. Pensamientos, sensaciones, sentimientos son... se puede decir que son tus hijos. La consciencia no existe sola. Tiene a sus hijos, tiene muchos hijos. Su número es infinito.

Renate: Jeff, creo que la diferencia es que uno necesita primero hacerse consciente de que uno es el fundamento del ser, que uno es el océano. De lo contrario, ¿cómo dejamos de identificarnos con las olas del océano si no hemos descubierto eso? ¿Me explico? Todo el tiempo nos identificamos como las olas porque creemos que somos las olas.

Jeff: Es cierto.

Renate: Entonces primero necesitamos tener esa experiencia del océano.

Jeff: Es cierto.

Renate: Para ser capaces de ver esas identificaciones y decir "sí, está bien que estén aquí." 

Jeff: Sí, es por eso que a lo largo de los siglos... diría que los auténticos maestros espirituales han estado pidiéndonos, o a lo que nos han estado invitando, es a hacernos la pregunta, "¿Quién eres?" "¿Quién soy?" y esta es LA pregunta, ¿cierto? es decir, esta es la pregunta principal. Es la primer pregunta. ¿Quién soy? Esta es la pregunta en la que se construye toda nuestra vida, en esta pregunta "¿Quién soy yo?" Por eso algunas veces le digo a la gente que no queremos conformarnos con las suposiciones. No queremos conformarnos con respuestas de segunda mano. Queremos descubrir por nosotros mismos la respuesta a esa pregunta.  Y ya no queremos respuestas que se dieron en el ayer acerca de esa pregunta. Este ¿Quién eres?" es una pregunta viva. Es una pregunta que tiene vida. No queremos regurgitar una respuesta para esa pregunta. Que es lo que solemos hacer. Normalmente se le pide a alguien... sal a la calle de Battersea, donde quiera que estemos y... lo siento, no quise dar la ubicación secreta de los estudios de "Conscious TV". (risas)

Renate: No, no dije eso... (risas)

Jeff: ¡Nos van a encontrar! (risas) Vas a la calle de Battersea  a cualquier calle y le preguntas a alguien, "¿Quién eres?" Y probablemente se vayan, pero si no, probablemente nos respondan con una especie de historia acerca de lo que son, te empezarán a contar su historia. Te contarán acerca de su pasado, lo que han hecho, en dónde trabajan, a dónde han viajado, sus éxitos, sus fracasos. Probablemente te hablen acerca de sus planes para el futuro. Entonces, la pregunta realmente es "¿Quién eres ahora?" Esta es una pregunta mucho más profunda... ¿Quién eres ahora? No ¿quién eras ayer?  A pesar de que puede resultar interesante hablar de eso también. No queremos decir que no esté bien. Pero esta es una pregunta muy profunda acerca de quién realmente somos. Entonces, la pregunta es ¿quién eres ahora?, sin entrar en la memoria, sin entrar en la historia, sin entrar en la historia de lo que te ha pasado, o lo que podría pasarte, sin entrar en el cuento de tu vida. ¿Quién eres tú? Así que realmente es una invitación no a regurgitar respuestas de segunda mano sino a echar una mirada ahora mismo. Esa es la invitación. A ver. No sólo asumir que sabes la respuesta, porque no sé la respuesta. Y si alguien te da una respuesta a esa pregunta, recuerda que esa es su respuesta.

No queremos respuestas de segunda mano, queremos respuestas vivas, de primera mano. Por eso siempre invito a la gente a tan sólo volver al momento presente y que empiece a notar: ¿cuál es la naturaleza de tu experiencia presente?  Y algunos llaman a esto una meditación. Puedes llamarlo meditación. No tienes que llamarlo meditación, puedes llamarlo ver, notar, reconocer. A mí me gusta la palabra reconociendo —reconociendo aquello que está pasando ahora mismo, en la presente experiencia. Entonces, lo que pudieras empezar a identificar en la experiencia presente es la aparición de pensamientos, toda clase de pensamientos apareciendo ahora, imágenes, memorias acerca de lo que comiste o un pensamiento acerca de lo que vas a desayunar mañana. Todas esas imágenes, pensamientos... podrías percatarte de toda clase de sensaciones. Y es curioso, hablamos acerca del cuerpo y de la mente como si fueran dos clases de cosas sólidas. Hablamos acerca de "mi cuerpo", "mi mente". Pero realmente, cuando nos detenemos y vemos realmente, ¿acaso encontramos algo sólido llamado la "mente"? O, en este momento, —y sólo estoy hablando de este momento— ¿encontramos pensamientos yendo y viniendo? Hablamos acerca de "mi cuerpo", pero cuando nos detenemos y vemos realmente ¿encontramos algo sólido llamado "cuerpo" o encontramos esta divertida danza de sensaciones? Eso es todo lo que puedo encontrar. No estoy hablando de algún estado especial.

Estoy hablando de lo que realmente eres, de lo que realmente somos todos, si nos detenemos y echamos un vistazo. Si hemos de admitir la verdad de lo que somos. Ya sabes, si en este momento paramos y vemos, encontraríamos pensamientos que van y vienen, sensaciones que van y vienen, sentimientos que van y vienen. En este momento podría haber algún sentido de confusión, de entusiasmo, de alegría, de tristeza. Entonces, nosotros solamente lo notamos, reconocemos las olas que están apareciendo ahora en el océano que somos. Y de lo que empezamos a darnos cuenta es que —como las enseñanzas budistas siempre han dicho— la experiencia es impermanente. Todo es impermanente. Los pensamientos van y vienen, esa es su naturaleza. Las sensaciones van y vienen, esa es su naturaleza. Los sentimientos, incluso los sentimientos más intensos van y vienen. Es decir, sólo mira tu vida pasada, observa todas las olas que han aparecido y desaparecido en el océano que eres. Mira la inmensidad que eres, realmente.  

¡Esta es la inmensidad que te compone! Mira todo lo que has sido capaz de contener a lo largo de toda tu vida. Resulta completamente asombroso cuando lo empiezas a ver. Mira todas las olas. Mira la tristeza y el dolor y la alegría y la felicidad y la frustración y los sentimientos de impotencia y algunos de nosotros —como en mi experiencia— tuvimos olas, hace muchos años, de las cuales pensé que nunca iba a salir. Pensé que jamás pasarían. A veces uno confronta ciertas olas y ni siquiera puedes imaginar que van a pasar. Esta ola... me parece que va a estar aquí para siempre y después... pasa, se desvanece. O la otra cara de la moneda, realmente deseas que una determinada ola se aparezca y simplemente no llega. Esa parece ser la naturaleza de la experiencia. Estas olas van y vienen. Lamentablemente esta es una respuesta demasiado larga a tu pregunta pero tiendo a dar respuestas sumamente cortas o sumamente largas. No puedo mantenerme en el medio. (risas)