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Encuentro con Rupert Spira (IV)

Barcelona - Febrero 2012
Rupert Spira

Rupert Spira: Los pensamientos, los sentimientos, las sensaciones, están en el interior; y el mundo, los objetos y los otros, están en el exterior. Pero, ¿qué es lo que nos dice la experiencia?

Intenta encontrar en tu experiencia la línea que dividiría el interior del exterior. Sé muy específico. Eres un científico en el laboratorio de la experiencia buscando la línea que divide lo que está en el interior de mí mismo de lo que está en el exterior de mí mismo, mirando minuciosamente la experiencia e intentando encontrar un candidato válido para esa línea de división. No hagas referencia a lo que crees conocer, en otras palabras, no te refieras a la memoria; refiérete exclusivamente a tu experiencia directa ahora. Y si crees que has encontrado algo, si crees que has encontrado realmente una línea divisoria que divida el interior del exterior, coloca ese "algo" bajo el microscopio y retira toda etiqueta de ese "algo", simplemente experiméntalo directamente tal como es, ¿no es cierto que ese algo aparece en tu interior?

Si, por ejemplo, una sensación llamada "la piel" aparece y parece ser la línea divisoria entre un interior de mí y un exterior, pregúntate, ¿no es esta sensación llamada "piel" simplemente una sensación que aparece en mí? ¿Puedes encontrar un contorno bien definido de la llamada piel? ¿Un contorno bien definido y sólido que incluyera un yo en su interior y que claramente lo diferencia y lo defina de un mundo exterior? ¿No es cierto que todo aparece en un espacio vacío sin límites y abierto?

Los sonidos del así llamado tráfico aparecen exactamente en el mismo espacio de consciencia que nuestros pensamientos y nuestros sentimientos. Pensar, sentir, oír, todo flotando en el mismo espacio de conocimiento, de consciencia, hecho del conocerse de ellos.

Todo lo que conocemos del llamado mundo, si nuestros ojos están cerrados, son sonidos. Los sonidos del tráfico, los sonidos de los niños y el sonido de esta voz. Todos ellos están hechos de escucha, de escuchar. ¿Cuán íntima es la experiencia del escuchar? ¿Hay alguna parte del escuchar que no esté íntimamente impregnada de ti mismo? De hecho, tú mismo impregnas el escuchar de la misma manera como el agua impregnaría una esponja; es incluso más cercano que eso. Todo lo que conocemos de la experiencia del escuchar es el conocer de esa experiencia, y tú eres ese conocer. Ese conocer que no solamente impregna la experiencia sino que es la experiencia.

Ve a la experiencia de tu pie sobre el suelo. De hecho, si nuestros ojos están cerrados, no tenemos conocimiento directo del pie o del suelo. Imagínate que es la primera cosa que has experimentado. Observa que no hay conocimiento directo de un llamado "pie", de un llamado "suelo", es una única y sola sensación. Pregúntate, ¿qué forma tiene esta sensación? ¿Tiene una forma? ¿De qué está hecha la sensación? El pensamiento dice "la sensación comprende dos partes, una parte llamada "yo" hecha de carne sólida y de huesos; y otra parte "no yo" hecha de materia inerte, muerta, llamada madera". Pero, ¿encuentras esas dos partes? ¿O es más bien una sustancia indivisible e íntima hecha del conocer de ella? Observa que las etiquetas "pie" y "suelo", "cuerpo" y "mundo", son nombres y formas temporales que el pensamiento superpone sobre la sustancia infinita y abierta de nuestro Yo. Cuando miramos tan solo a las formas y a los nombres, entonces, objetos limitados, "yos", seres limitados, y el mundo parece que surgen a la existencia. Pero cuando permanecemos en contacto, cercanos a la realidad de nuestra experiencia no encontramos limitación alguna. Todo es una sustancia transparente e ilimitada, esta nada consciente que conoce y toma la forma de lo que aparece. Esto es lo que quería decir William Blake cuando dijo "cuando se abran las puertas de la percepción todo será visto como verdaderamente es; infinito".

No tengas miedo de vivir en tanto que esa presencia ilimitada y tratar a todos los objetos, y a los otros, como esa sustancia ilimitada. Sea cual sea el conocimiento relativo que se requiera en una situación determinada será otorgado, será dado.

No te desanimes si apareciesen residuos del pensar y del sentir en nombre del yo separado. Esta enseñanza es como una luz brillante que se aplica a una habitación con una iluminación tenue. Todos los mosquitos y bichos que estaban durmiendo tranquilamente en la pared se despiertan y son atraídos a la luz. Así que hay veces que el despliegue de esos viejos hábitos, de esos viejos residuos parecen empeorar la situación. El único lugar donde el yo separado se siente seguro es mientras se esconde en el entramado de la pared. Así que el hecho de que todos estos pensamientos y sentimientos surjan ahora a la superficie no es un signo de ignorancia, por el contrario, es un signo de nuestro amor por la verdad.

El único lugar donde el yo separado no está seguro es en la luz brillante de la presencia consciente. El yo separado se nutre, está encantado de no ser claramente visto. Así que alégrate de que todos estos residuos al nivel del pensamiento y del sentimiento en nombre del yo separado se desplieguen. Pero no los toques, no hay propósito objetivo, simplemente un permitir abierto. El yo separado no puede soportar este permitir abierto. Quiere que te impliques, que te ocupes de él, bien a favor o bien rechazándolo. Resiste la tentación, ése es el único tipo de resistencia que se permite.