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Es Lo Que Yo Soy

¿Es posible penetrar este misterio?

por Rupert SpiraPreguntas y Respuestas - 1 de febrero de 2010

Pregunta: Cuando era un niño, estando en la cama antes de dormir solía pensar que: "¿cómo es posible que el universo haya llegado a existir? Si existe algo, otra cosa es la causa originaria". Yendo hacia atrás, siempre llegaba (y todavía llego ahora) a una conclusión: "Algo existe siempre. Pero esto es imposible para mi lógica... así que nada existe". Muchas veces sentía, por un instante, un vacío repentino al concluir que no existe nada. Pero luego me daba cuenta de que yo estaba ahí, pensando y consciente, ¡así que yo existía! Mi lógica dice que nada existe y nunca ha existido, pero estoy aquí escribiendo esto.

Esta contradicción ha abierto mi mente a cualquier posibilidad. Si no puedo entender cómo es posible que algo exista, entonces cualquier cosa puede ser posible, y la Verdad (la realidad) puede ser cualquier cosa. Cuando descubrí años más tarde el experimento de la doble rendija de Young y otras paradojas de la física cuántica, no me sorprendió en absoluto. De hecho, todos los fenómenos son simples detalles, lo que importa es la sustancia que está detrás de ellos.

Mi pregunta es: las enseñanzas no-duales resuenan con lo que acabo de contar. Incluso la nada que es totalidad, al mismo tiempo parece como la paradoja de algo incausado. ¿En tu constante apertura e iluminación "comprendes" (o cualquier palabra que uses) esta paradoja? ¿Es posible penetrar este misterio?

Rupert Spira

Rupert: Gracias por tu hermosa pregunta que va al corazón del asunto.

Dices: "Cuando era un niño, estando en la cama antes de dormir solía pensar que: ¿cómo es posible que el universo haya llegado a existir?"

Examinemos en primer lugar este "universo" que se considera que ha llegado a existir. Se considera normalmente que el "universo" es un todo infinitamente vasto que nosotros, como entidades separadas que perciben, percibimos parcial e intermitentemente.

Se considera que este "universo" ha existido antes de que cualquiera de estas aparentes entidades que perciben estuviera presente para percibirlo. Es decir, se considera que ha existido antes de que la percepción fuera posible, e incluso se considera que aún existe cuando no se está percibiendo.

De hecho se considera que este "universo" ha dado nacimiento, en una cierta etapa de su evolución, a la Consciencia con la que se conoce o percibe. Sin embargo, se cree que existía antes del nacimiento de esta Consciencia. En otras palabras, se considera que el "universo" existe antes e independientemente de la Consciencia.

Sin embargo, este universo que se concibe que haya existido antes de la Consciencia, nunca ha sido experimentado. Las percepciones son experimentadas y posteriormente el pensamiento entrelaza en la imaginación un número infinito de tales percepciones y de ellas crea "el universo". Sin embargo, tal "universo" existe sólo en la imaginación. Es una presunción.

Ahora veamos en primer lugar la validez de esta presunción fundamental. ¿Qué evidencias hay para tal universo? ¿Ha sido experimentado alguna vez? ¿Podría haber sido experimentado alguna vez?

Si en primer lugar estamos de acuerdo en que la experiencia debe ser la prueba de la realidad, entonces cada modelo de presunción o pensamiento debe ser sometido al escrutinio de la experiencia para ser validado.

Así que, ¿alguna vez alguien ha experimentado el universo tal como se concibe? Podemos llevar esta investigación mucho más cerca aplicándola a cualquier objeto simple como la mesa en nuestra habitación y hacer las mismas preguntas al respecto:

Existe la percepción de la mesa. Si hay varias personas en la habitación, habrá varias percepciones de la mesa. A partir de estas percepciones construimos un modelo de una "mesa entera", "la cosa en sí" que se considera que es la suma total de todas las percepciones posibles, que existe independientemente de que sea percibida y que nunca puede, por definición, ser percibida en su imaginada totalidad.

¿Alguien ha experimentado alguna vez una mesa así? ¿Has experimentado alguna vez una mesa así? ¿Podrías? ¿Podría alguien? La respuesta obviamente es "No". Es fundamental ver la verdad de este hecho simple y sorprendente de la experiencia: nadie nunca ha experimentado o podría experimentar un objeto, un otro, un mundo, un universo, como normalmente se considera que existe o se concibe.

El universo, como tal, es imaginado. Esta no es una prueba de que tal universo no exista, pero es una prueba de que no hay evidencia de que exista.

 

Por lo tanto, no tiene sentido hacer preguntas acerca de un universo que nunca hemos experimentado. Es como hacer preguntas acerca de un elefante rosa. Una vez dicho esto, hacer preguntas acerca de lo que PARECE que experimentamos es bueno porque si lo seguimos a fondo, nos conduce a lo que SE experimenta.

Así que ahora vamos a acercarnos a la verdad de nuestra experiencia: Imagínate una ocurrencia diaria, como ir a tu cocina, preparar una taza de té y marcharte de nuevo.

Nuestra visión normal es que nosotros, como una entidad ubicada en y como el cuerpo, entramos en la cocina, que estaba allí antes de entrar en ella, antes de ser experimentada por así decirlo. Cuando nos vamos de la cocina, imaginamos que sigue estando allí como antes de entrar en ella, es decir, antes de ser experimentada.

Veamos más de cerca: la cocina no se concibe ni se percibe a sí misma como "una cocina". Tanto el concebir como el percibir son facultades de la mente. Por lo tanto, en ausencia de la mente, la cocina no puede existir ya sea como un concepto o una percepción.

Por lo tanto, cuando no es concebida ni percibida, ¿en qué forma podría existir? Para que exista debe tener una forma. Sin embargo, en ausencia de la mente, esa "forma" no puede ser una percepción, es decir, no puede ser una vista, un sonido, un olor, una sensación o un sabor. En otras palabras, la concepción y la percepción son facultades o cualidades de la mente. No son facultades de la cocina. Es la mente la que concibe una "cocina" y "le" da su nombre y es la mente la que percibe y "le" da su forma.

Ahora bien, ¿qué es este "le" independiente de la mente? ¿Cuáles son sus cualidades? No tenemos ninguna duda de que cuando experimentamos la "cocina", hay ALGO presente. Existe una experiencia. En otras palabras, sea lo que sea la "cocina" en sí misma, despojada de las cualidades de nombre y forma que la mente superpone sobre "ella", está presente. Sea lo que sea, no tiene propiedades objetivas, porque todas las cualidades objetivas son dadas por la mente. En otras palabras, sea lo que sea "eso", es a la vez no-objetivo y presente. Es decir, podemos estar seguros de que SER está presente en la experiencia de la "cocina".

La experiencia de la "cocina" es también, por definición, conocida, y como todo conocimiento tiene lugar en la Consciencia, podemos también estar seguros de que la Consciencia está presente en la experiencia de la "cocina".

Así, hemos llegado a la simple conclusión, sacada de nuestra propia experiencia, de que Ser y Consciencia están presentes en la experiencia de la "cosa en sí", ya sea esa cosa una cocina, una mesa o un universo.

También podemos ir más allá y observar desde la experiencia que la experiencia de la "cocina", y de hecho toda experiencia, es siempre sólo una experiencia, no dos, y por lo tanto podemos concluir que Ser y Consciencia son uno y lo mismo. En otras palabras, lo que ESO ES está hecho fundamentalmente de Ser/Consciencia.

 

Ahora sigamos adelante.

Este Ser/Consciencia, en nuestra experiencia, "no viene a la existencia". Nadie tiene nunca ni podría nunca experimentar la apariencia de Ser/Consciencia porque Ser/Consciencia tendría que estar "ahí" presente para presenciar y por tanto reclamar tal apariencia.

Por otra parte, si nos fijamos ahora en el "yo" que entra en la cocina podemos explorarlo exactamente de la misma manera que anteriormente hemos explorado la "cocina". Y si lo hacemos llegamos a la misma sorprendente conclusión. Es decir, todas las cualidades aparentemente objetivas que atribuimos a este "yo" son dadas por la mente. No son inherentes al "yo". El cuerpo no sabe que es un cuerpo, por no hablar de un "yo". Sólo la mente lo dice.

En otras palabras, si despojamos al "yo" de esas cualidades que son dadas por la mente, es decir, pensar, sentir y percibir, nos quedamos con la misma experiencia de Ser/Consciencia. En otras palabras, lo que YO SOY está hecho fundamentalmente de Ser/Consciencia.

 

En otras palabras, hemos llegado a la ecuación fundamental de la experiencia de que ELLO (el cuerpo, objeto, mundo, universo u otro) ES LO QUE YO SOY.

Ahora el Ser/Consciencia está en nuestra experiencia, lo que significa en su propia experiencia, siempre presente. No puede ni podría jamás conocer su propia ausencia. Así que la sustancia fundamental del cuerpo, objeto, mundo, universo u otro es Ser/Consciencia y las cualidades particulares que parecen diferenciar a los distintos objetos, organismos, mundos, etc., entre sí son dadas por la mente. Sin embargo, en ausencia de la mente, no hay tiempo o espacio, los cuales resultan ser en la investigación conceptos.

Por lo tanto el cuerpo, objeto, mundo, universo u otro no se puede decir que haya llegado a existir. ¿Desde dónde ha llegado? ¿Y en qué momento? Más bien hemos visto por la experiencia que la sustancia del universo, etc., es Ser/Consciencia que está siempre presente. Y todas las cualidades aparentes de la mente surgen dentro de este Ser/Consciencia. No hay ningún lugar fuera de este Ser/Consciencia del que haya podido haber llegado. Y la sustancia de la que esta mente está hecha sólo puede ser la sustancia del Ser/Consciencia, al igual que la formación de hielo en el agua sólo puede hacerse de los ingredientes que están presentes en el agua.

Lo único que está presente en el Ser/Consciencia es el Ser/Consciencia. Por lo tanto, es este mismo Ser/Consciencia el que toma la forma de la mente y desde aquí aparece como la multiplicidad y la diversidad de organismos, personas, objetos, mundos, universos, partículas, otros, etc.

Sin embargo, para que esta aparente multiplicidad y diversidad parezca real, la unidad homogénea singular de su sustancia real (Ser/Conciencia) debe ser pasada por alto, olvidada o ignorada. En otras palabras, la verdadera naturaleza del Ser/Consciencia debe ser olvidada, negada, velada o imaginada no-existente, para que los objetos, el mundo, otros, etc., parezcan llegar a existir.

En resumen, el universo viene a la existencia (es decir, parece asumir su propia realidad separada) en el momento en que nuestra verdadera naturaleza de Ser/Consciencia es olvidada. ¿Y cómo se olvida el Ser/Consciencia si está siempre presente y no hay nada en su experiencia, además de sí mismo? La respuesta es que en realidad nunca se olvida. Sin embargo, así lo PARECE. Parece olvidarse o velarse a sí mismo tomando la forma de la mente, y entonces esa mente aparente identifica el "yo" que es inherente en el Ser/Consciencia con una pequeña parte de la totalidad, es decir, con un cuerpo.

En otras palabras, la Consciencia, por así decirlo, se olvida de sí misma, se olvida del Conocimiento de su propio Ser y en cambio surge como la mente dualista, en la forma del "yo" entidad. En este momento, "todo lo que yo-no-soy" viene a la aparente existencia como el universo, los objetos, los otros o el mundo. Sin embargo, el "yo" entidad y el universo, los objetos, los otros y el mundo, etc., no son más que este mismo Ser/Consciencia asumiendo el aspecto del nombre (pensamiento) y la forma (percepción) y pareciendo ser algo distinto de sí mismo.

 

Así que volviendo al ejemplo de entrar en la cocina... nadie entra en una cocina en el tiempo y el espacio...

Sólo hay Ser/Consciencia. Y es este Ser/Consciencia el que toma la forma de una sensación llamada el cuerpo con el que un posterior pensamiento se identifica como "yo". Este Ser/Consciencia toma la forma del cuerpo, luego de las paredes, luego del suelo, luego de la cocina, luego del calentador de agua, luego del agua, luego del té... y así sucesivamente. Y entretejiendo toda esta constante aparente transformación del Ser/Consciencia surge el pensamiento que conceptualiza toda esta experiencia como "yo" un cuerpo, entrando en una cocina, que siempre estuvo aquí, y prepara una taza de té en una tetera que existe junto con todo lo demás independiente del conocimiento de todo ello...

Pero en realidad sólo hay Ser/Consciencia, es decir, sólo "yo", siempre en el mismo lugar que es un lugar sin-lugar, siempre en el mismo ahora atemporal, tomando la forma de sensación, percepción y pensamiento... siendo siempre sólo sí mismo, nunca dando nacimiento a nada más que a sí mismo... dando su propia sustancia a cada apariencia.

"Yo" corporiz-ando, "yo" pared-ando, "yo" suelo-ando, "yo" cocin-ando, "yo" teter-ando, "yo" agu-ando, "yo" te-ando, "yo " etc-ando, etc-ando, etc-ando...

Así que no se trata de que el universo, los objetos, los otros, el mundo, etc., no sea real. Cada experiencia es real, pero su realidad es la del Ser/Consciencia. En otras palabras, ES LO QUE YO SOY.

 

Dices: "Algo existe siempre. Pero esto es imposible para mi lógica... así que nada existe".

No comiences a partir de la lógica, sino de la experiencia. Tienes razón en que nada objetivo, es decir, ningún pensamiento, sensación o percepción, dura para siempre según tu experiencia. Ni tú ni nadie ha experimentado nunca la vasta extensión de tiempo que se conceptualiza como "siempre". Sin embargo, tú tienes y sigues teniendo la experiencia de tu propio Ser. De hecho nunca has experimentado su ausencia, ni podrías.

Tu experiencia es que tú, Ser/Consciencia, estás siempre presente. Es decir, su propia omnipresencia es su propia experiencia íntima. Sin embargo, con el fin de interpretar su propia Omnipresencia como la existencia de un universo independiente que existe "para siempre" en el tiempo, el Ser/Consciencia tiene primero que parecer que se olvida de sí mismo. Lo hace, como he dicho antes, tomando la forma de la mente dualista.

Con el surgimiento de la mente dualista, la Omnipresencia del Ser/Consciencia parece ser velada y se sustituye por la idea y la experiencia aparente de un universo que existe separado y dura "para siempre". En otras palabras, la mente se apropia de la Omnipresencia del Ser/Consciencia y se la confiere a un universo imaginario que se considera, en consecuencia, que dura "para siempre" en el tiempo.

Sin embargo, sólo parece estar velado desde el punto de vista de la mente dualista. Nunca es velado realmente desde su punto de vista (del Ser/Consciencia). No hay nada en su propia experiencia, aparte de sí mismo, con lo que podría hacer un velo para cubrirse a sí mismo de sí mismo. Tal velo sería hecho sólo de sí mismo.

Así que sí, "nada (ninguna cosa) existe" si por una "cosa" nos referimos a algo que existe por sí mismo en el tiempo y el espacio. Sin embargo, la sustancia de todas las cosas aparentes, no existe, sino que ES eternamente, es decir, no "para siempre" en el tiempo, sino siempre ahora.

Esto es lo que Parménides quería decir cuando dijo: "Lo que es nunca deja de ser. Lo que no es nunca llega a existir".

 

Dices: "Muchas veces sentía, por un instante, un vacío repentino al concluir que no existe nada. Pero luego me daba cuenta de que yo estaba ahí, pensando y consciente, ¡¡así que yo existía!!"

Sí, cuando hemos sido investidos durante décadas con la aparente realidad del yo separado y del mundo exterior distante y separado, puede ser un shock tremendo comprender que su APARENTE realidad es sólo un producto de la mente y dura sólo el tiempo que dura la corriente de pensamiento, imagen, sensación o percepción, es decir, un momento. Sin embargo, su realidad REAL está hecha de Ser/Consciencia y es la realidad sustancial, homogénea, siempre presente de nuestra experiencia.

Es como si todo el suelo desapareciera bajo nuestros pies. Intentamos agarrarnos a algo sólido a lo que aferrarnos, algo conocido. Pero no encontramos nada objetivo. Se siente como un vacío. Sin embargo, no encontramos nada. Encontramos nuestro Yo, Ser/Consciencia, la Esidad de las cosas y la Soidad de mí mismo, la única verdadera seguridad, nuestro verdadero hogar.

Sin embargo, tú no existes. Tú ERES. Existir significa "estar fuera de". Tú no estás fuera de algo como un objeto. Tú eres la existencia misma de la que están hechas todas las cosas aparentes que parecen existir. Es tu Ser el que da aparente existencia a todos los objetos aparentes. Nada existe por sí mismo pero la Presencia ES, y es la sustancia omnipresente de todas las cosas aparentes.

 

Esto conduce al meollo de la cuestión. Normalmente pensamos que la existencia o ser de una cosa y el conocimiento de esa cosa son dos, están separados. Pero no es así. Conocer una cosa es ser esa cosa. Este es el modo de la Consciencia de conocer una cosa: ser esa cosa.

Es sólo la mente la que separa Ser y Conocer o Ser y Consciencia en dos cosas diferentes. En realidad no hay tal separación entre los dos. De hecho, no son dos. La única manera de conocer a otro es ser ese otro. La única manera de conocer un objeto es ser ese objeto. La única manera de conocer la cocina es ser la cocina. La única manera de conocer el mundo es ser el mundo.

Es el "yo", Ser/Consciencia, el que toma la forma del pensar, imaginar, sentir y percibir. Es el "yo", Ser/Consciencia, el que toma la forma de un pensamiento que se identifica con una sensación particular llamada el cuerpo y, al hacerlo, se imagina otra sustancia que no soy yo, llamada materia, de la cual todo lo que aparentemente no es yo mismo, es decir, el mundo, está hecho.

La Consciencia crea el aparente mundo, objeto u otro, tomando la forma de la mente dualista y por lo tanto APARENTEMENTE se olvida de su propio Yo. Y a la inversa cuando la Consciencia recuerda o reconoce su Yo el aparentemente separado mundo, objeto, yo u otro se disuelve.

 

Dices: "Mi lógica dice que nada existe y nunca ha existido, pero estoy aquí escribiendo esto...".

Tienes razón "nada existe y nunca ha existido" pero tú no estás aquí escribiendo o leyendo esto. TÚ, Ser/Consciencia, ERES. Tú mismo permaneces eternamente inmutable, conociendo y siendo sólo tú mismo, nunca te conviertes en ningún otro, como una cosa, objeto, yo o mundo, sino que tomas la forma de eso que PARECE ser una cosa, objeto, yo o mundo.

Dices: "Esta contradicción ha abierto mi mente a cualquier posibilidad".

Sí, ¿por qué no? Al igual que todas las palabras posibles se encuentran dentro de las veintiséis letras del alfabeto, así también todas las posibilidades están contenidas dentro del Ser/Consciencia. Pero no están contenidas como los bombones en una caja. Más bien sólo hay una sustancia homogénea que, al no tener forma, tiene la capacidad de tomar todas las formas posibles, pero en ningún momento se convierte en otra cosa que no sea ella misma.

Dices: "De hecho, todos los fenómenos son simples detalles, lo que importa es la sustancia que está detrás de ellos".

Sí, pero la sustancia de todos los fenómenos no está solamente detrás de todas las apariencias. También está delante, en primer plano. Sólo hay eso. Sólo hay una sustancia homogénea, siempre ella misma, siempre en el mismo lugar, es decir, en sí misma, siendo sólo ella misma, conociéndose sólo a sí misma, amándose sólo a sí misma.

Dices: "Las enseñanzas no-duales resuenan con lo que acabo de contar. Incluso la nada que es totalidad, al mismo tiempo parece como la paradoja de algo incausado".

Sí, el Ser/Consciencia es incausado. No hay nada más presente que podría ser su causa y nada más presente que él cause.

Una causa requiere al menos dos cosas: una causa y un efecto. También requiere tiempo. No encontramos nada de eso en la experiencia. La multiplicidad y el tiempo sólo vienen a la aparente existencia cuando se olvida la realidad de nuestra experiencia.

Preguntas: "¿En tu constante apertura e iluminación 'comprendes' (o cualquier palabra que uses) esta paradoja? ¿Es posible penetrar este misterio?"

No es posible penetrar este misterio con la mente, porque la mente no es más que el pensamiento o imagen actual. El pensamiento o la imagen actual no conocen nada. Son conocidos. Tampoco la mente comprende. Toda comprensión tiene lugar más allá de la mente. La mente no es más que la formulación de la comprensión. No es la propia comprensión. La comprensión es siempre la experiencia no-objetiva del Conocimiento de Ser.

Así que el misterio nunca puede ser comprendido por la mente. Sin embargo, tú ERES el misterio. Está demasiado cerca de ti para ser conocido o penetrado.

Es un misterio sólo para la mente. Para sí mismo no es un misterio. Si fuera un misterio sería de alguna manera desconocido o no experimentado. En cuyo caso, todo lo que se experimentara, por ejemplo, la cocina, el sabor del té o estas palabras, sería algo diferente del misterio. Pero ¿de qué estarían hechos? No hay nada de lo que podrían estar hechos que no sea del Ser/Consciencia.

Hay el Conocimiento de Ser.

Cuando la mente dualista surge para dividir aparentemente este Conocimiento-de-Ser en dos cosas aparentes, la experiencia es conocida como infelicidad. Cuando la mente dualista se apacigua y el Conocimiento saborea de nuevo su propio Ser, la experiencia es conocida como amor, felicidad, paz, belleza o comprensión.

Con amor,
Rupert